BARRIO BARRANQUITAS: ROBAN Y ENCIERRAN A LAS VÍCTIMAS EN UN HORNO ENCENDIDO
El suceso aconteció alrededor de la medianoche en la panadería “El Fortín” del populoso poblado santafesino cuando un grupo de delincuentes, fuertemente armados, ingresó con intenciones de robo mientras el personal se encontraba en plena producción.
Según se indicó, sobre el local se encuentra la casa de los dueños del comercio, quienes aseguraron que se trata de más de dos ladrones que se alzaron con todo lo que encontraban a su paso: dinero de la caja y de los dueños de casa, joyas de la familia, reproductores de DVD, teléfonos, y hasta la moto de uno de los empleados.
Los malvivientes, interceptaron a cinco trabajadores mientras desarrollaban sus habituales tareas y los obligaron a introducirse en el gran horno de la panadería, que habitualmente se utiliza para la producción del pan y a esa hora estaba encendido.
Con engaños, convocaron al dueño del local que se encontraba durmiendo en la planta alta y lo sometieron a la misma crueldad que los trabajadores.
En tanto, ascendieron hasta la casa de los dueños del negocio, despertaron a la mujer que se encontraba durmiendo, la maniataron y, mediante amenazas, requisaron toda la vivienda y el negocio.
Finalmente, y luego de casi una hora de tensión, los delincuentes se alzaron con grandes bolsos repletos de artículos de los más variados. La mujer, que se encontraba atada en la planta superior, logró bajar y descubrió el horror: su marido y cinco empleados se encontraban encerrados en el horno de la panadería con principio de asfixia y quemaduras.
Dos de los empleados tuvieron que ser derivados al Hospital Cullen, aunque fueron dados de alta en horas del mediodía.
Aurelio Gigliotti, dueño del local, presuntamente conmocionado, agradeció la inmediata presencia del personal policial, que llegó al lugar una vez notificado de los hechos.
“Empezamos a patear el horno y a decirle ‘Loco, nos vamos a morir’ y ellos nos metieron la pistola por un orificio para tirarnos”, indicó.
Además, asveró que “no es la primera vez que nos roban. Acá todos saben quienes son (los ladrones) pero nadie se anima a hablar. Hasta la policía sabe quienes son”.
Por su parte, Julio, uno de los empleados encerrados en el horno, indicó que fueron sometidos a ingresar en el mismo por espacio de una hora a una temperatura que supera los 70º.
“Siento una gran impotencia. No podes estar tranquilo ni en tu trabajo”, agregó el desafortunado sujeto.
Fuentes policiales confirmaron que dos de los empleados debieron ser trasladados al Hospital José María Cullen de esta capital, mientras el dueño del negocio sufre ataques de asma y picos de presión constantes.
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