BARRIO MAYORAZ: UN LUGAR PARA PERDERSE
Para ingresar a Jardín Mayoraz se puede acceder por Aristóbulo del Valle al 6000, doblándo hacia el oeste por Diagonal Aguirre.
A sólo tres cuadras se llega a la plazoleta central Verna, el corazón del “laberinto”.
Desde ese punto nacen tres calles troncales por las que se puede penetrar en las “infinitas” diagonales, cortadas y pasajes.
El problema nace al querer orientarse.
Muy pocas calles tienen la información necesaria para peatones y automovilistas. Faltan carteles indicatorios de nombres de calles, alturas y sentido.
Como si esto fuera poco, se robaron un cartel que había pintado un vecino con el mapa del barrio.
“No lo voy a reponer -dijo el artista plástico Domingo Sahda-, si lo pinto en la pared me la van a picar”, ironizó fastidiado.
Ahora, sólo la Municipalidad cuenta con los recursos para colocar las señales necesarias para que quienes ingresen a Mayoraz también salgan.
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