BARRIO SAN LORENZO RECLAMA POR PROBLEMAS DE LARGA DATA
Se dice, y por algo será, que no hay que desaprovechar ni desperdiciar el agua. Sin embargo, desde hace cuatro meses, los vecinos de barrio San Lorenzo que viven sobre 3 de Febrero al 4100 tienen frente a sus ojos la excepción de la regla: un caño roto por el que no para de fluir el líquido vital.
Roque Fernández fue el vecino que advirtió la situación a El Litoral y quien la consideró como “muy preocupante” ya que, a causa de ese problema, las tres familias del pasillo que se abastecen del caño tienen menos presión de agua en sus canillas.
Además, otros vecinos que se fueron acercando -para unirse y poner énfasis en el reclamo-, señalaron también que el problema planteado por Roque incide en el deterioro de la calle, en “un juntadero de bichos” y en que los chicos de la cuadra no puedan jugar sobre la vereda porque corren el riesgo de ser salpicados.
Pero lo peor, de acuerdo con lo manifestado por quienes todos los días salen de sus domicilios y transitan por allí, es que hicieron los reclamos a la empresa Aguas Santafesinas y, sin embargo, “no solucionaron nada”.
“Los de Assa aseguraron que iban a venir pero hasta el día de hoy no arreglaron el problema. Hace un tiempo vinieron pero sin herramientas y materiales así que miraron y se fueron”, dijo Delicia, otra vecina.
Por su parte, Marta agregó que es el desperdicio de agua lo que más le inquieta. El motivo: “Se nos pide que la cuidemos pero cuando uno llama para que vengan a arreglar un caño roto no aparecen. Te juro que si fuese por nosotros ya estaría arreglado pero eso lo tiene que hacer alguien que conozca del tema”.
Otros problemas
El estado de las zanjas evidencia que San Lorenzo es un barrio con signos de abandono. Es que, si bien el cuidado que realicen los habitantes del lugar es clave para contribuir en que no colapsen cada vez que llueva, los vecinos aseguran que “no hay mantenimiento municipal”.
Hace más de treinta años, Delicia -como muchos vecinos- optó por hacer un puente entre la salida de su casa y la calle debido a que un paso grande no le bastaba para poder atravesar la zanja.
“Antes teníamos que saltar para poder salir y hacer las compras. Ni hablar del peligro que representan para las criaturas del barrio. A eso, encima, hay que sumarle el estado deplorable en el que están”, dijo. Y agregó, aclamando ser escuchada, “que la falta de iluminación es otro problema grave ya que los focos que hay no funcionan”.
Compromiso
Días atrás, el intendente de la ciudad inauguró en Santa Lucía -barrio lindante a San Lorenzo- 12 cuadras de pavimento. En ese marco, según contaron los vecinos, Martín Balbarrey se comprometió a solucionar los problemas planteados por los habitantes de San Lorenzo.
“El intendente se comprometió así que esperamos que cumpla y responda, como hizo con la gente de Santa Lucía. La verdad es que nos vemos bastante abandonados por los funcionarios y queremos vivir mejor”, finalizó Marta.
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