BARRIONUEVO DESAFÍA A KIRCHNER Y DICE QUE RESISTIRÁ EN EL PAMI.
“Mi canción es ‘Resistiré'”, dijo el sindicalista Luis Barrionuevo, y lo que en otro contexto pudo parecer una inocente afirmación se convirtió en un claro desafío. La alusión, esta mañana en un diálogo radial sobre la situación del PAMI, fue un elíptico mensaje a la decisión del Gobierno de intentar intervenir la obra social, donde el gastronómico hace sentir su influencia.
Además, Barrionuevo estimó que el presidente Néstor Kirchner -que hoy envió al Congreso el proyecto de ley que permitiría la intervención- fue mal asesorado y lo “hacen equivocarse” al impulsar esa medida. Según el catamarqueño, el Ejecutivo busca cambios en la obra social “para que sea coto de caza de la política de turno”.
El Gobierno quiere que la CGT reemplace a los dos representantes que tiene en el directorio del PAMI, y que son personas cercanas a Barrionuevo. El sindicalista aseguró hoy que las versiones “son mentiras, patrañas de algunos periodistas progres”.
Hace sólo seis meses el organismo fue normalizado y realizó las primeras elecciones de autoridades de su historia. La obra social de los jubilados tiene más de tres millones de afiliados y un presupuesto anual de 2 mil millones de pesos. En teoría, no forma parte de la administración pública, pero suele recibir fondos del Tesoro Nacional y pasó la mayor parte de su existencia intervenido por los gobiernos de turno.
En el Gobierno admitieron hoy que subestimaron los alcances del conflicto. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dijo esta mañana que en el Gobierno “no esperábamos esta resistencia” en el PAMI. Fernández dijo que esa situación es “insólita” y está relacionada con “señales corporativas” de parte de directores que “permanecen en el directorio desde épocas de (el ex interventor menemista) Víctor Alderete” que “no permitieron ejercer la función” a los dos directores designados por el Poder Ejecutivo.
En declaraciones radiales, Fernández dijo que “tampoco queríamos intervenir”, y que “por eso se designaron a los dos directores en representación del Estado”, pero ante la negativa a convalidarlos por parte de los demás miembros del directorio, se resolvió intentar finalmente la intervención solicitando al Congreso la modificación de la ley que regula el funcionamiento del PAMI.
Por su parte, Barrionuevo aseguró que él interviene en la política del PAMI por su doble función como secretario de seguridad social de la CGT y como miembro de la comisión del mismo tema en el Senado. Casualmente por esa banca en el Congreso el sindicalista tuvo su primer enfrentamiento con los Kirchner, hace dos meses, cuando la comisión de Asuntos Constitucionales lo juzgó por incidentes en las elecciones catamarqueñas.
La presidencia de esa comisión estaba en manos de la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, quien votó a favor de apartar a Barrionuevo, decisión que finalmente no fue adoptada por la Cámara alta.
Ya con el nuevo gobierno, el primer choque ocurrió el miércoles pasado. Juan González Gaviola, titular del PAMI y principal representante gubernamental, acusó a los miembros de la CGT de pretender bloquear su designación.
“Para mí Gaviola no conoce la ley y creía que era un interventor con sus correspondientes derechos. Ahí comenzaron los problemas, quiso echar a 5000 personas”, dijo esta mañana Barrionuevo.
Sobre el funcionamiento del PAMI, señaló que “anda bien, anda muy bien, todo se ha trasparentado”. Luego dijo descreer que “un presidente democrático” quiera “intervenir una obra social para que sea coto de caza de la política de turno: estoy hay que terminarlo”, sentenció.
Luego dejó en claro cuál es su relación con Kirchner: “No hablo con el presidente Kirchner ni lo saludo, es un problema de piel”.
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