Bartolacci se convirtió en el flamante rector de la UNR
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2019/08/bartolacci-UNR.jpg)
Licenciado en Ciencia Política, juró como nuevo rector de la UNR. En su discurso apeló a las acciones públicas vinculadas al Estado.
Tras jurar “por la reforma, la educación pública y por nuestra Universidad”, Franco Bartolacci se convirtió ayer en el flamante rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Con el Espacio Cultural Universitario (ECU) colmado y con la primera fila ocupada por las actuales autoridades, el gobernador Miguel Lifschitz, y la intendenta Mónica Fein, pero también los mandatarios electos Omar Perotti y Pablo Javkin, la asunción tuvo un fuerte discurso con la mirada puesta en reformar y modernizar la Universidad, pero también sacarla a la calle y ponerla de cara a las demandas actuales. Bartolacci convocó a “profundizar las políticas de ciencia, tecnología e innovación” y apeló allí mismo a llevar adelante acciones “públicas y un vínculo más activo con el Estado”; además recalcó la necesidad de “sentar posición en los debates de la sociedad”, de impulsar “prácticas sociales obligatorias” y de fortalecer “en serio” los lazos con la escuela media de modo de “salir a buscar al 50 por ciento de los pibes y pibas que están bajo la línea de la pobreza y hoy no tienen a la Universidad como horizonte”. Por otro lado, anunció que la UNR será la primera del país en tener Area de Género y Sexualidades.
Como ya lo había anticipado tras su elección en la asamblea universitaria de mayo pasado, Bartolacci se propuso poner en marcha una “reforma profunda” que democratice la Universidad y sus procedimientos, un proceso que tendrá entre sus primeros pasos el otorgamiento de la reclamada “ciudadanía universitaria” para las escuelas que dependen de la UNR —Politécnico, Superior de Comercio y Agrotécnica—, así como también la convocatoria a la “Agenda 2030”, una instancia participativa para definir los objetivos de los próximos años.
La incorporación del “Presupuesto Participativo” como herramienta en la UNR será otra de las propuestas, en este caso tomada de la experiencia que lleva adelante el municipio, así como desde hoy mismo, la reformulación del organigrama de la Universidad, que pasará de tener más de una veintena de secretarías a contar con diez áreas de gestión “flexibles y transversales”.
Para el flamante rector, se trata de “una Universidad moderna e innovadora, de excelencia y popular, más democrática y transparente, inclusiva, diversa y feminista, y estrechamente vinculada a la agenda, los actores y las instituciones de su tiempo”.
Desarrollo
Recuperar el sistema nacional de ciencia y tecnología, y que la UNR “colabore en serio” en ese proceso fue uno de los objetivos clave que Bartolacci planteó para sus próximos cuatro años de gestión y lo hizo frente a quienes comandarán desde el 10 de diciembre próximo los destinos de la provincia y la ciudad, en una convocatoria clara a encontrarse en la “promoción de un desarrollo que favorezca la recuperación y el impulso de un modelo productivo y sociocultural que promueva la inclusión y la justicia social”.
El nuevo rector habló de “definir colectivamente una política de ciencia, tecnología e innovación para nuestra universidad” ante las políticas de recorte del actual gobierno nacional, y agregó: “La Universidad que queremos es la que defiende y acompaña a sus científicos e investigadores, la que se hace presente con acciones institucionales, con políticas y con recursos, cuando el Estado se corre”.
Con claridad sobre “la relevancia que los actores y las instituciones de la provincia y la ciudad otorgan a la Universidad”, el rector consideró más tarde que es “importante poner en evidencia la vocación de trabajo conjunto” sobre todo “para abordar los problemas estructurales y difíciles que requieren que nos reencontremos en políticas públicas y herramientas, en trabajo y una agenda común”.
Sinceramiento
Así como una y otra vez señaló el reconocimiento de la UNR y la “excelencia” como desafío constante, dejó en claro que “excelencia nunca puede ser exclusividad”, y llamó a “sincerar problemas estructurales” que actualmente se expresan en los índices de ingreso, permanencia y egreso que tiene la Universidad.
Esos indicadores “no son parte de las fortalezas”, admitió, y apeló a “diseñar una estrategia académica sólida y prioritaria para garantizar no sólo el derecho al acceso a la educación superior, sino la posibilidad efectiva de transitar ese recorrido”. Allí, propuso “una articulación real con las autoridades provinciales que facilite las transiciones del sistema” y que se desarrolle a través de “programas de orientación efectivos, en tutorías profesionales, en pasarelas curriculares horizontales y en el diseño de nuevos trayectos de formación conforme a la necesidad de estos jóvenes, de este tiempo y de esta sociedad”.
En ese contexto, cerró: “Hay mucha gente que la está pasando mal, son tiempos difíciles y quienes tuvimos y tenemos el privilegio de transitar estos edificios, no tenemos excusa. Que esos pibes y pibas, el 50 por ciento bajo la línea de pobreza, una tragedia nacional, vuelvan a ver a la Universidad como un horizonte posible”.
Este contenido no está abierto a comentarios

