BASTA DE PIBES A CARGO DE POLICÍAS
Apremiado por el polvorín que representan hoy los presos en comisarías de Rosario y por un velado ultimátum judicial, el gobierno santafesino anunció ayer que finalmente desaloja los penales policiales que todavía albergan a menores detenidos. El ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, hacía unos meses que lo había prometido pero nada de eso sucedía. La pronta apertura de un anexo en el Instituto de Rehabilitación del Adolescente de Rosario (Irar) hizo que ahora sí se tome la decisión. En los juzgados de menores esperan con ansiedad esa inauguración ya que el Centro de Asistencia Transitoria (CAT), de Dorrego al 900, está superpoblado. Ayer, los chicos privados de su libertad, en los distintos espacios disponibles, sumaban 92 en total.
El juez de Menores Jorge Cartelle explicó que paulatinamente han sido trasladados adolescentes desde las comisarías 6ª y 11ª, que ya no contendrán jóvenes por debajo de los 18 años por decisión de la Dirección Provincial de Menores en Conflicto con la Ley Penal, dependiente del Ministerio de Gobierno. “Creo que esta medida está relacionada con la necesidad de buscar espacios para albergar a mayores”, consideró el magistrado. “La situación carcelaria –continuó– en algunos momentos fue fundamentalmente preocupante para los menores; pero hoy lo es para todos”.
“Estoy esperanzado de que pronto se inaugure el anexo del Irar, que cuenta con 24 plazas”, agregó el funcionario, que ya fue a visitar las obras y las consideró en buenas condiciones desde el punto de vista edilicio.
“Ahora hay que ver cómo funciona el tratamiento: lo importante es que los menores serán abordados, como ya viene pasando en el Irar, por un equipo interdisciplinario y civil. No están en contacto con policías”, celebró Cartelle.
El Irar, ubicado en Saavedra y Cullen, fue construido pensando en su posible ampliación. La cantidad de los menores en conflicto con la ley determinó que se erigiera el anexo. Su habilitación será definida por el Ministerio de Gobierno en breve y en Tribunales aguardan que sea sólo cuestión de días. Por ahora, lo único que se anunció es la inauguración este lunes de las obras de remodelación de la Unidad Penitenciaria 5 (cárcel de mujeres), en el barrio Refinería.
Hasta que se corte la cinta del anexo, hay chicos en la 6ª, en el Irar y en el CAT. Éste último fue pensado inicialmente para alojar a adolescentes con pocos antecedentes, aunque lo cierto es que hoy alberga también a sospechosos de cometer delitos graves. Una vez más, la realidad pasó por encima las proyecciones del gobierno.
Mientras, los arrestos de niños, según surge de los partes policiales, son cada vez más frecuentes. En los últimos meses los detenidos suelen rondar los 90. Ayer había 92, entre punibles y no punibles, aunque la mayoría integraba la primera categoría.
Esta semana fueron apresados en distintos casos por lo menos cuatro chicos de entre 12 y 15 años, acusados de robar en una escuela y en comercios. Uno de ellos contaba con diez ingresos en la comisaría 21ª, de zona sur. El juez Cartelle admitió que hay muchos chicos de 12 años delinquiendo. Los ilícitos que cometen, dijo, son contra la propiedad (robos y hurtos).
DE SOLDADO A AGENTE
El subsecretario de Seguridad Pública, Alejandro Rossi, confirmó ayer lo que El Ciudadano anticipó el 31 de agosto: la Policía reclutará 110 ex soldados voluntarios del Ejército Argentino en tren de sumar refuerzos de personal para la fuerza. El funcionario reveló esta decisión mientras anunciaba que también se promoverán 170 nuevos agentes policiales para el interior provincial, 150 a la Unidad Regional I, de Santa Fe, y 230 a la Unidad Regional II, de Rosario, aunque sin precisar fechas.
Este contenido no está abierto a comentarios

