BATAHOLA EN ZONA SUR DURANTE UN ARRESTO
Una batahola de proporciones que terminó con dos policías y familiares de un hombre que pretendió evitar el arresto heridos, tras una descomunal trifulca, se desató ayer por la tarde en la zona sur, informó la policía. El episodio finalizó con seis detenidos y un auto –presuntamente robado– incautado.
Según la versión oficial, a las tres de la tarde de ayer un móvil de la Patrulla Urbana pretendió identificar al conductor de un Peugeot 405 que se desplazaba por Garibaldi y Callao, aunque recién el chofer se detuvo en Garibaldi al 2300, en una cortada llamada Ítalo Balbo.
La policía informó que el chofer comenzó a agredir a los policías y, para ello, contó con el apoyo de su mujer embarazada y de su padre, un hombre que se movilizaba con muletas, además de otra decena de personas.
Mientras llegaban móviles policiales en apoyo de los policías golpeados, según la UR II, hubo disparos con munición antitumulto para contener a la turba. “El padre del conductor, un hombre de 53 años y muy gordo, le rompió la cabeza a un policía con una muleta y después se descompensó tras un golpe que recibió en el cráneo, por lo que fue llevado al Heca, donde quedó internado con custodia policial”, dijo un uniformado.
Según esta versión, los dos policías que llegaron primero al lugar tuvieron que ser atendidos en el Centro de Emergencia y Trauma Rosario (CER) por los golpes recibidos, mientras que la mujer embarazada también fue derivada a este centro asistencial privado y de allí a la Maternidad Martin, aunque luego le dieron el alta.
El conductor del Peugeot, Carlos Zara, de 30 años, quedó detenido junto con su padre, su mujer –ésta, al descompensarse en la comisaría 15ª, recibió permiso judicial para irse a su casa– y otros tres hombres. Todos quedaron a disposición de la Justicia correccional en turno, mientras se investiga si los guarismos del auto, tal como observaron los policías a simple vista, están adulterados.
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