BAYER: “EL MURATURE FUE COMO UNA ESMA FLOTANTE”
“El Murature fue un centro clandestino de detención a partir de 1976, una especie de Esma flotante”, afirmó el historiador, periodista y escritor Osvaldo Bayer, al ser consultado por El Ciudadano sobre la memoria oscura que rodea a ese buque de guerra. El ARA Murature, junto al King y dos multipropósitos, estuvo amarrado hasta ayer en la costa rosarina y fue visitado por miles de personas. De hecho, entre otras tareas funciona como buque escuela, es decir, un espacio dedicado al adiestramiento de los aspirantes, cadetes de la Armada y liceos, muchos de los cuales juraron lealtad a la bandera durante el acto oficial del domingo.
De visita en Rosario para presentar la reedición de su libro de ensayos Los anarquistas expropiadores, publicado por primera vez en 1974 y destruido casi íntegramente por la dictadura militar, Bayer brindó detalles sobre una investigación que el año pasado inició la Subsecretaría de Derechos Humanos del gobierno de la provincia de Buenos Aires y presentó ante la Cámara Federal de La Plata. Ese informe sostiene que el Murature funcionó como lugar clandestino de detención entre 1976 y 1977, avalado además por testimonios de sobrevivientes.
“En ese buque la Marina de Guerra maltrató de la peor forma a prisioneros y se violó de la forma más brutal a mujeres acusadas de subversivas. A fines de marzo de este año, el juez federal Federico Efraín Faggionatto Márquez le ordenó al jefe del Estado Mayor de la Armada, almirante Jorge Omar Godoy, que enviase al Murature al puerto de Campana, para continuar la investigación porque un número inusitado de ex prisioneros, mujeres y hombres, padecieron tormentos en manos de oficiales de ese buque”, dijo Bayer. Y agregó: “El barco formaba parte de un complejo represivo de centros clandestinos de desaparición forzada, tortura y muerte ubicados en la zona de Zárate-Campana y la comisaría de Escobar, donde actuaba el subcomisario Patti acusado de crímenes aberrantes”.
“Que el Murature fue un centro clandestino de detención está demostrado. Fue una especie de Esma flotante, una especie de Centro Clandestino El Vesubio donde se llevaba hombres y especialmente mujeres para torturarlos y sacarles declaraciones. Tanto es así que la Marina se calló la boca; ni siquiera sacó una declaración diciendo que eso no era cierto. Los capitanes y suboficiales que se mencionan en el informe tampoco publicaron ningún desmentido”, sostuvo.
Bayer opinó que fechas patrias como el 20 de junio son útiles para confrontar los discursos oficiales, “los de todos los poderes: económico, militar, político, el de ciertos académicos”, con aquellas historias de luchas populares silenciadas. “Muchos dicen que a la historia hay que respetarla. Yo digo que lo que hay que respetar es la verdad histórica, no la historia que han hecho los hombres de los regímenes dictatoriales”, aseveró.
En una nota publicada en el diario porteño Página 12, Bayer ya había denunciado el tema y reproducido estremecedores testimonios de prisioneros, aunque en esa ocasión aclaró que el estado actual de la causa impedía dar a conocer sus nombres.
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