BEDOYA Y GIOVANNI APUNTAN ALTO
Café doble bien cargado. De ilusiones, sobre todo. Giovanni Hernández y Gerardo Bedoya son dos de las máximas figuras de un Colón con acento colombiano, partiendo del que le imprime Francisco Maturana como entrenador. El destino volvió a ponerlos juntos, como cuando compartían sus días en el Deportivo Cali. Y ahora están ante un nuevo desafío en sus carreras.
—¿Para qué está Colón?
Giovanni: Estamos trabajando bien, con una alegría inmensa. El grupo está unido y ojalá estemos en los primeros lugares.
Bedoya: Cada vez que empieza un torneo, todo el mundo tiene derecho a ilusionarse. Los resultados dan paso a que esa ilusión crezca o disminuya. Ojalá nosotros podamos entusiasmar mucho más a los hinchas de Colón durante el Clausura.
—¿Cuando hablan de ilusión se refieren al título?
B: Todos los equipos buscan terminar primeros y nosotros no somos la excepción. Sin pretensiones, sería un conjunto llamado a fracasar, no serviría.
—Leo Díaz dice que hay que salir campeón.
G: Cada uno tiene su concepto, pero hay que ir de a poco. Tenemos un gran plantel, con ganas de triunfar y de lograr cosas importantes. Por supuesto que queremos estar en los primeros lugares. Pero todos quieren lo mismo y no será para nada fácil.
—Boca tuvo tres colombianos como símbolo de una época dorada. Hoy Colón tiene a otros tres colombianos, ¿pueden imaginarse algo parecido?
G: Boca fue y sigue siendo un equipo muy sólido. Tiene un gran plantel y un técnico ganador que les transmite siempre esa energía positiva para que puedan alcanzar todas las cosas importantes que lograron.
B: Es difícil. Boca casi todos los años pelea un título. Los partidos van dando la ilusión y el saber si uno está para grandes cosas. Por ahora apostamos al trabajo, a nuestro deseo de hacer las cosas bien y aportarle a Colón lo que sabemos. También podemos pelear títulos, pero hay que esperar que empiece el torneo y mirar cuál es nuestra realidad.
—Yendo a la selección, ¿les dolió que despidieran a Pacho?
B: Fue duro. El equipo no había jugado mal, pero los resultados son los que sostienen a los técnicos. Con él ganamos la Copa América 2001, jugamos muy bien en la Copa de Confederaciones, pero no se puede volver atrás, hay que vivir el presente. Para mí, hubiera sido importante que Pacho siguiera.
G: Pacho trabajaba por el amor que le tiene a la selección. Y a todos nos gustaría que Pacho estuviese ahí.
—Ahora lo tienen en Colón.
G: Y estoy contento por eso, pero al mismo tiempo sé de la responsabilidad que tengo como jugador y él como técnico. Para mí es una emoción tener un DT con su trayectoria. Además, él me dio la posibilidad de estar en la selección. Es una satisfacción tenerlo.
B: Es bueno tener compatriotas, un técnico como Pacho, a quien ya tuve. Trae una extensa carrera sobre sus espaldas y eso siempre será muy bueno para un jugador. Pero eso también genera una doble responsabilidad: el venir, defender la camiseta de Colón, ser un extranjero, así que tener una persona de tu misma tierra a uno le genera un doble compromiso.
—¿Cómo se explica este momento que vive su selección?
B: No tuvimos un buen arranque, sobre todo en las dos primeras fechas no jugamos bien, en las otras dos mejoramos pero no obtuvimos resultados. Los jugadores, cuando nos miramos, creemos que podemos salir, creemos en nuestro equipo. Tenemos muchas ansias de que vuelvan las Eliminatorias y demostrar que podemos llegar al Mundial de Alemania.
G: La realidad es muy difícil. Como jugador uno espera salir adelante en los compromisos que tiene, pero los resultados no se dieron. Lo que sí sabemos es que no podemos dar más ventajas.
—¿Clasifican al Mundial?
B: Estamos a tiempo, pero sabemos que no podemos ceder más puntos en casa y habrá que rescatar algunos como visitante. Tenemos con qué, pero hay que darle y saber que no podemos tener más tropiezos.
G: Sería muy lindo e importante ir al Mundial. Esto es algo que comenzó mal pero que se puede mejorar con resultados para tener la posibilidad de clasificar.
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