BENDINI ESTÁ ACUSADO DE ADULTERAR FACTURAS PARA JUSTIFICAR GASTOS
Una denuncia penal que hizo la Oficina Anticorrupción contra el jefe del Ejército, en principio por supuesta malversación de fondos, escondía una sorpresa: también lo acusan de haber adulterado las facturas con las que intentó justi ficar los movimientos de una cuenta bancaria por la que está siendo investigado.
El titular de la Oficina Anticorrupción, Daniel Morín, presentó la denuncia contra Roberto Bendini hace un mes, en el juzgado federal de Río Gallegos. Pero se creía que la denuncia estaba acotada a una cuenta bancaria que abrió y utilizó el ahora general, entre el 2002 y 2003. Esa cuenta le servía a Bendini para administrar ingresos extrapresupuestarios de la Brigada que manejaba en Santa Cruz, hasta que Néstor Kirchner llegó a la Presidencia y lo puso al frente del Ejército.
La Sindicatura General de la Nación elaboró este verano un informe exhaustivo sobre los movimientos de esa cuenta, que en total administró más de medio millón de pesos. Y encontró irregularidades de todo tipo. Como los únicos que podían acceder a la cuenta eran Bendini y el jefe de finanzas de su Brigada, Carlos Espósito, la SIGEN les pidió un descargo que se contestó el 23 de marzo de este año, con facturas que intentaban justificar los movimientos bancarios.
Fue sobre ese descargo que trabajó la Oficina Anticorrupción, organismo que depende del Ministerio de Justicia. Y en la cuarta página de su denuncia penal, sostiene que “la gran cantidad de comprobantes a nombre de terceras personas y el tipo de gastos que ellos reflejan, hace presumir que los imputados trataron de responder a los pedidos de justificación de la SIGEN con documentación facilitada por conocidos o generada a tal efecto”.
La cita cobra especial importante porque la denuncia ya no refiere sólo a hechos del pasado: la presentación de los comprobantes fue hecha hace tres meses y Bendini ya era jefe del Ejército.
Los gastos que hicieron sospechar a la Oficina Anticorrupción, incluyen compras a la casa de regalos “Flox” (se compraron lámparas por 348 pesos), gastos de supermercado y hasta pagos de teléfonos celulares a nombre de “personas desconocidas”.
Más llamativas son unas transferencias bancarias por 5 mil y 4 mil pesos, de la cuenta de la Brigada a Alba Pérez, esposa de Espósito, el de finanzas. La mujer del militar tiene en Río Gallegos un taller de arte y diseño.
El juez federal de esa ciudad, Gerardo Caamaño, citará a Bendini a una declaración indagatoria para mediados de agosto. Por ahora, por sólo un delito: supuesta malversación de fondos.
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