BENEDICTO XVI INVITA A ENVIADOS MUSULMANES A REUNIÓN
El Vaticano, que también invitó a líderes italianos de la religión islámica, convocó a esa reunión en un esfuerzo diplomático para explicar a los musulmanes que el discurso del Papa en Alemania la semana pasada, en el que representó al Islam como una religión violenta, fue malinterpretado.
“El propósito de este encuentro es relanzar el diálogo con el mundo islámico”, dijo el viernes un alto funcionario vaticano, después de que se enviaran las invitaciones para la reunión en Castelgandolfo, en las afueras de Roma.
Los diplomáticos musulmanes acreditados ante la Santa Sede esperan que ayude a restaurar la confianza con la Iglesia Católica, después de verse ofendidos por el discurso del Papa de la semana pasada durante una visita a su Alemania natal.
“Esperamos que esto pueda acabar con el equívoco entre el Vaticano y las naciones árabes e islámicas”, declaró el embajador iraní, Albert Edward Ishmail Yelda, quien expresó que espera que pueda haber un “intercambio de opiniones”, y no sólo un discurso papal.
“Esta reunión será muy importante, especialmente en estos días, para intentar evitar cualquier acción que no sea buena”, manifestó Fathi Abuabed, director de Relaciones Internacionales de la misión de la Liga Arabe.
El líder de más de 1.000 millones de católicos ha expresado pesar tres veces en una semana por la reacción a su cita del emperador bizantino del siglo XIV Manuel II Paleólogo, que habló de la orden del profeta Mahoma de “extender con la espada la fe que predicaba”.
Pero no llegó a realizar la disculpa inequívoca que piden muchos musulmanes. Grupos relacionados con Al Qaeda han declarado la guerra a la Iglesia, una figura del Papa se quemó en Irak y algunos responsables religiosos turcos han pedido que sea arrestado cuando visite el país el próximo mes.
Benedicto XVI dijo en su audiencia de los miércoles que su verdadera intención fue “explicar que la religión y la violencia no van juntas, pero que la religión y la razón sí”.
Los servicios secretos italianos y del Vaticano han reforzado la seguridad en torno al Papa.
En Turquía, Mehmet Ali Agca, quien intentó matar a Juan Pablo II en 1981, ha advertido a su sucesor que no haga la visita planeada a Turquía, diciendo que su vida estaría en peligro.
Una de las escasas señales de que la situación puede haber pasado su momento más crítico es que el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, dijo a la televisión estadounidense esta semana que ahora que el Papa había expresado su pesar, “no hay problema”.
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