BERLI:”LLEGARÁ EL MOMENTO EN QUE TODOS DEBEREMOS HABLAR CON SINCERIDAD”.
El ministro de Obras Públicas, Edgardo Berli admitió ayer que el informe de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral que explica la tragedia del río Salado “es técnicamente bastante objetivo. Habla de dos causas: una natural y otra provocada por acciones del hombre. Son dos verdades”, reconoció.
El dictamen pone el acento en el talón de Aquiles: la escasa luz en el puente sobre la autopista Santa Fe‑Rosario que se convirtió en un dique -con un desnivel de 80 centímetros‑ y una defensa inconclusa de 2.600 metros en la zona del hipódromo de Las Flores que hubiera impedido el ingreso de agua la ciudad. ¿Por qué no se hicieron esas obras?. “Hubo decisiones que escapan a mi gestión y fueron demorando un montón de cosas”, dijo Berli al tirar para arriba y para atrás: uno de sus antecesores, Juan Carlos Mercier, suena hoy como candidato a pilotear la unidad ejecutora de la reconstrucción.
Sin embargo, el ministro evitó polemizar en público sobre responsabilidades. “Tengo una demanda penal sobre mis hombros, según me enteré por los medios. Bueno, ya llegará el momento en que todos tendremos que sentarnos en una mesa y sincerar la cuestión”, afirmó.
Berli dijo que ahora “se habla de la escasa luz del puente sobre la autopista. Es cierto. La escasa luz está detectada desde hace bastante tiempo por un estudio que había hecho (la empresa) Aufé, pero no estaba orientado sobre el efecto que podía tener un ingreso posible de agua en el norte de la ciudad (como lo denuncia el informe de la facultad). Estaba orientado a detectar los factores de erosión del puente y sugería que para disminuir las velocidades había que ampliar la luz”.
‑¿Y por qué no se hizo esa obra?
‑Esa y otras son parte de la deuda que la provincia y el Estado nacional tienen con la sociedad. En su momento se evaluó, se proyectó, lo hizo la misma Aufé y quedó como una más que no se juzgó prioritaria. Como tantas otras que están en el inventario de necesidades de la provincia.
‑El informe de la facultad dice que un cierre provisorio de 2600 metros en el terraplén oeste hubiera amortiguado los efectos de la crecida.
‑Sí, amortiguado sí. El proyecto del acceso norte tenía una parte vial y otra hidráulica. En general, es un proyecto vial con una pequeña parte de 3.000 metros que continúa la defensa hasta una zona de loma. Hoy lo estamos reevaluando porque en realidad no hubiera resuelto el 100% del problema. Es cierto que podría haber atenuado (el ingreso de agua) si hubiera estado construido todo… Yo también coincido que lo hubiera atenuado si estaba construida, eso es cierto.
‑Entonces, ¿por qué no se hizo ese cierre provisorio de 2.600 metros si faltaba tan poco?
‑Es una de las tantas cosas que están en el inventario. Incluso, está pedido el financiamiento de esa obra por varias ventanillas: ante el BID y el Plan Federal de Infraestructura que fue la última gestión que se hizo hace un par de años ante la Nación… Bueno, no se logró. ¿Por qué no se hizo hincapié? Porque lo que estaba se bancaba las crecientes normales o aún las máximas que teníamos del Salado. Nunca se pensó en una creciente como ésta. Eso fue otro de los motivos: una creciente natural que era imprevisible para nosotros, nunca se había hablado de una cuestión así, encontró ese sector desprotegido, un sector que se había bancado otras crecientes, pero esta no se la bancó.
‑¿Cuánto costaba hacer ese cierre provisorio?
‑No tengo el presupuesto. Evidentemente, no vale 50 millones de pesos.
‑Usted dijo que en algún momento va a hablar (sobre responsabilidades). ¿Cuándo?
‑Pronto. Ya tengo una demanda penal sobre mis hombros, según me enteré por los medios. Bueno, ya llegará el momento en que todos tendremos que sentarnos en una mesa y sincerar la cuestión -concluyó.
Este contenido no está abierto a comentarios

