BESSONE LOGRÓ SU PRIMER TÍTULO EN EL TC
Emotivo por donde se lo mire esta definición del Turismo Carretera que tuvo un campeón primerizo: Ernesto Tito Bessone. Porque, sinceramente, ¿quién imaginaba un final así? Nadie. Todo se abrió en aquella inolvidable vuelta 16 (para unos y para otros) en la que Guillermo ortelli parecía tener todo bajo control. Ocupaba la tercera posición y el campeonato era suyo. Porque Bessone venía sexto y, como estaban dadas las cosas, no daba la sensación de tener auto para aspirar a torcer la historia. Hasta que repentinamente el auto de Oretelli se empezó a agarrar mal en las curvas y las caras de preocupación se multplicaron en su equipo. La pregunta recurrente era una: “Qué está pasando…”
Y efectivamente algo andaba mal, disminuyó su ritmo y Tito Bessone se le puso atrás. Quinto uno, sexto el otro. Presión pura del de Dodge, que sin embargo no quiso apurarse. Con su experiencia a cuestas, lo calculó y en la primera de cambio puso su coche adelante, mientras Ortelli, ya sin agarre, se despistó. Conclusión: Todo se dio vuelta. Ortelli afuera de la conversación y Tito Bessone se daba el gran gusto de quedarse con el título.
Lógico, la tribuna de Ford deliraba en el autódromo Gálvez. Porque Bessone, con ese quinto puesto tan trabajado, se quedaba por primera vez con el título en el Turismo Carretera. Y de ahí al final de la carrera manejó con mucho cuidado, arriesgando lo mínimo e indispensable, mirando en cada curva por su espejo para no cometer equivocaciones. Ledesma, el único que a esa altura podía hacer frente, se perdía lejos, con un auto sin resto.
Así encaró la última vuelta Bessone. Las cámaras mostraron cómo se persignó. Convivió en ese instante con la presión, pero le hizo frente como él bien sabe. Le bajaron la bandera y apretó bien el puño. Afuera, en las tribunas, la locura estaba instalada.
Cuarenta y cinco años y nada menos que 124 carreras en el TC. Eso tuvo que esperar Ernesto Tito Bessone para poder festejar. Y hoy, claro, lo disfruta. “Es el día deportivo más feliz de mi vida”, alcanzó a decir, en medio de la emoción y de las felicitaciones.
Los números dicen que ganó Diego Aventín (Ford) y que lo siguieron Eduardo Ramos y Gabriel Ponce de León, también con Ford. Pero el héroe del día fue Tito Bessone. Y bien merecido se lo tiene.
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