Beto Casella: “Hoy das una opinión y te sospechan de gorila o de chupa K”
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“La verdad es que no me tomo en serio”, dice. Tiene el pelo revuelto a propósito con algún gel para peinar de esos que garantizan que el estilo desaliñado que tanto le gusta dure un buen rato.
Gafas Ray Ban. Remera medio ajustada, jean y zapatillas. La piel bronceada color cama solar. Un anillo grande en la mano derecha y un par de tatuajes en el brazo izquierdo. Así, con su look pendeviejo y su hiperquinesia, Beto Casella mantiene todos los días hipnotizado al público de Bendita, que sintoniza el 9 – canal que lleva el rating más bajo de la grilla de canales de aire local- sólo para verlo a él cada tarde, a los oyentes de FM Pop, con su programa Bien Levantado que ya cumple una década y se ubica cómodamente en el puesto número uno, y desde el lunes, a los huérfanos oyentes de Radio 10, que luego de la partida de Marcelo Longobardi – durante muchos años líder de la primera mañana de esa emisora hasta su polémico despido en 2012 -, no encontraban una voz para sus amaneceres. Su último conductor, Antonio Laje, también fue despedido a comienzos de este año y es recién ahora que La 10 vuelve a rearmarse: Beto Casella inaugura el día con Levantado de 10, de 6 a 9, y Eduardo Feinmann toma la posta para el segmento de 9 a 12. Más allá en el dial, la competencia es feroz: Longobardi y Lanata arrasan con el share en las mismas franjas horarias en Radio Mitre . La diferencia entre ambas emisoras es grande, y el desafío de los nuevos conductores matinales de La 10 es acortarla.
“Creo que le vamos a sacar mucha audiencia”, dice con convicción Casella, y tiene elementos para no sonar presuntuoso: Bien levantado es lo más escuchado en FM lo que lo convierte junto a Longobardi, el más escuchado en AM, en líder. Ahora, ambos “reyes de la radio” competirán cuerpo a cuerpo. La perspectiva de una contienda por el share tiene a Casella sin cuidado. “Mucha gente va a empezar a levantarse conmigo”, dice. Con la misma tranquilidad evita, ante las consultas de Personajes.tv, hacerse eco de las acusaciones contra el Grupo Indalo – propiedad del empresario kirchnerista Cristóbal López , dueño de Radio 10, FM Pop, C5N y Canal 9, todos medios que lo tuvieron en su staff en los últimos años- por presiones a los periodistas, y habla por él: “Yo siento total libertad”, afirma.
Aunque se caracteriza por su carisma y buen humor, en los últimos tiempos, Casella fue noticia por algunas polémicas: se la agarró con Marcelo Tinelli cuando se levantó el programa Buenos Muchachos, ciclo que conducía junto a Coco Basile, Mostaza Merlo, Cacho Castaña, Horacio Pagani y Guillermo Cóppola en C5N y dio a entender que el líder de Ideas del Sur –hoy, también propiedad de Indalo- había tenido injerencia en el fin del programa. Luego, fue noticia en las revistas del corazón por su separación tras 25 años casado, los rumores de un nuevo amor y las fotos con la locutora de su programa Carolina Wyler. “Te sacan fotos y te inventan romances, pero yo no voy a decir nada”, dice a Personajes.tv en una charla sin pelos en la lengua.
– Llegás a Radio 10 después de un año en que la audiencia de la mañana se redujo mucho, ¿por qué creés que te eligieron a vos para levantar?
– La radio estuvo buscando mucho tiempo cómo reparar la primera y segunda mañana. Supongo que hicieron una larga lista de candidatos y no les terminaba de cerrar ninguno y deben haber dicho “bueno, este tipo nos aseguró un primer puesto tanto tiempo, tiene un poco de cara de tele”, que en radio influye también. Lo fuimos charlando.Yo lo pensé masomenos un año. Y dije bueno hagamos el esfuerzo inédito de hacer AM y FM. Salgo corriendo. Controlamos, 4 minutos, entre radio y radio.
– ¿Te preocupa la competencia con Mitre?
– Yo creo que le vamos a sacar mucha gente a Radio Mitre. Mucha gente se va a mudar para acá. Por lo menos en nuestro horario creo que mucha gente va a empezar a levantarse conmigo.
– En los últimos meses, Radio 10 estuvo en el centro de la polémica luego de la salida de Oscar González Oro y el despido de Antonio Laje.
– El Negro tengo entendido que se fatigó mentalmente. Lo de Laje fue raro. Yo lo vi algunas veces especialmente belicoso. Este es un grupo que viene funcionando muy independiente. Por lo cual no me parece que le hayan puesto un…[se interrumpe] Digo, en todos los medios tenemos un terreno para movernos que cuanto más ancho sea mejor, y este es un medio ancho. Capaz que él tenía ganas de que lo echen. O que tenía una propuesta de otro medio. O capaz que le interesa algún proyecto político en especial. La verdad que no sé. No creo que lo extrañe a Laje el grupo.
– ¿Porque “nadie es imprescindible”?
– No por eso. La verdad le deseo lo mejor, me lo he cruzado y parece buen muchacho y me parece que es buen periodista. Pero no creo que el grupo lo extrañe. Hay tipos que… te falta ese tipo y te falta una estructura, que le falte [Santo] Biasatti a El Trece, por ejemplo.
– En los tiempos en que el medio en el que trabajás define una especie de “de qué lado estás”, ¿cómo te sentís en el Grupo Indalo?
– Yo ando a los saltos para esquivar a los dos grupos: a los opositores recalcitrantes, en algunos casos casi destituyentes, y a los chupamedias que no ven un sólo dato negativo. Hoy tenés que saltar todo el tiempo para no caer. Igual, si das una opinión hoy, te sospechan de gorila, de chupa K. Yo ando esquivándole a la crispación, de “está todo mal” o de “está todo espectacular”.
– ¿Hablás de “la grieta”, como lo definió Lanata?
– Sí, y yo creo que Lanata es parte de la grieta. Marcelo Longobardi forma parte de la grieta. Si uno lo escucha cinco minutos pareciera que está en la Sociedad Rural. Está bien, es su opinión y mucha gente lo sigue, pero es como ver 678 al revés.
– ¿Cómo hacés para “esquivar a los dos lados”?
– No me enamoro de mis propias ideas. Ni tengo un productor ejecutivo o dueño de medio que me diga qué decir. Hago y digo lo que se me canta.
– ¿Sentís que tenés esa libertad?
– Tengo una libertad total. Y hasta acá tuve suerte. No tuve un llamado que me dijeran “lo tuyo no se puede sostener al aire”. Evidentemente no molesto demasiado. Por ahí la opinión de Feinmann o de Biasatti son más relevantes o más trascendentes. Yo prefiero tener mucha audiencia y hablar de las cosas que pasan. No hago radio ni para la agenda de los productores, que compiten entre sí, ni para el poder ni para que me levanten un título en Internet. Hago radio para la gente.
– Si sintieras que te presionan, ¿qué pensás que harías?
– Yo tampoco diría “si un día tengo una presión, me voy”. Es probable que alguna vez me digan… “che, estamos matando a fulano, aflojemos un poco”. Es una sugerencia que la puedo escuchar, porque además pasa en todos los medios. O “cuidemos un poco a fulano”. También hay medios que te dicen “maten a fulano”, que por suerte no es este. Paco Mármol [director de contenidos periodísticos del Grupo Indalo], en el primer encuentro que yo tuve dijo “quiero un canal y una radio independientes donde estén todas las voces”. Y eso me tranquilizó, porque digo “bueno, no vamos a trabajar para nadie”.
– ¿Qué pasó con Buenos Muchachos?
– Lo de Buenos Muchachos me lo explicaron bien, porque al ser cinco sueldos que no eran dos pesos, se les hacía caro y no lo podían sostener. Era un lío bárbaro. Yo también tengo mucho laburo…
– ¿Todavía creés que Marcelo Tinelli tuvo algo que ver?
– A mí me dijeron… “justo llegó Tinelli y levantan Buenos Muchachos”. Ahora, por lo que veo, Tinelli parece ni cortar ni pinchar. Ni pregunto. No me interesa qué lugar ocupa Tinelli acá ni qué espacio artístico va a tener como productora, nunca entendí del todo la operación, la verdad. Pero tampoco es un tema que me incumba ni que ande preguntando porque no me cambia la vida. No me interesa. Pero supongo que el programa terminó porque era caro.
– ¿Cuál es el secreto del éxito de Bendita?
– Hacer siempre lo mismo pero ir cambiando siempre.
– ¿Cómo vas a organizar tu rutina con dos programas de radio y uno en televisión todos los días?
– Dormir largas siestas.
– ¿Cómo estás en el amor?
– Hablé con la mamá de mis hijos, hicimos un acuerdo para no hablar del tema. Por respeto al otro, por los chicos, tomarnos un tiempo prudencial.
– ¿Cómo te tomaste la exposición que tuvo tu ruptura, y que se te vincule con Carolina Wyler?
– Me llamó la atención porque hacía rato que me había separado, y lo dieron como una noticia nueva. Después te sacan fotos y te atribuyen noviazgos. Es parte del juego. No me jode. En tanto no digan que recibo sobres del Gobierno o que soy corrupto o que soy, no sé, degenerado, o que estuve con menores, que digan lo que quieran, yo sé cómo es esto.
Fuente: La Nación
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