BIELSA: "ATACAREMOS CON SEIS JUGADORES"
Aunque defienda con vehemencia sus ideas, aunque diga que le indignan ciertas cuestiones como la de recibir a los jugadores sobre la hora, aunque destaque la injusticia que —según él— cometen algunos al remarcar la falta de hambre de los jugadores que están en el exterior, aunque haya tenido que desafectar a Javier Zanetti y a Cristian González porque el Inter no los dejó venir en tiempo y forma, aunque ya no sepa qué más hacer para ganarse a los hinchas de una vez por todas, Marcelo Bielsa esboza sonrisas como pocas veces desde que es técnico de la Selección. No está conforme, está acostumbrado…
Antes de la ocurrencia postrera, aquella en la que hizo referencia a Marcelo Gallardo y a sus tres goles del sábado cuando se le recordó que nadie le había reclamado por los ausentes, hubo casi una hora y media a puro Bielsa.
El recorrido empezó por Zanetti y el Kily: “Les dijimos que los liberábamos de la convocatoria porque esta situación los comprometía. Y ellos tomaron la decisión con tristeza y decepción”. Al reconocer tanto las necesidades deportivas cuanto las comerciales que envuelven al fútbol, sentenció: “Un jugador descansado juega mejor que cansado y un equipo preparado juega mejor que un equipo improvisado”.
El tema de los arqueros fue encarado también con nombres propios: “Tenía que elegir entre Abbondanzieri y Costanzo. Opté por Costanzo y no hay motivos que pueda exponer que desmerezcan las posibilidades de Abbondanzieri y mejoren las de Costanzo. Cavallero no está en su mejor versión, pero eso no lo ubica en su peor versión”. Hasta de Navarro Montoya habló: “La edad no es un obstáculo para acceder a la Selección. Está pasando por un gran momento, que habilita a que él tenga las aspiraciones que ha manifestado.”
Eso sí, sobre la cita de mañana con Ecuador no anduvo con vueltas. Tras aclarar que en las próximas horas definirá la formación, subrayó: “El sistema táctico siempre es el mismo. Atacar con seis jugadores, uno como organizador del juego, y cuando perdemos la pelota adaptarnos a la disposición del rival para defender”.
Volvió sobre Zanetti, sobre el Kily y un tema que lo desvela. De la cesión de los jugadores, en las condiciones actuales, opinó que es “una agresión a los futbolistas. Lamento que no se haya podido lograr que el reglamento se cumpla. Pero en todo ésto los clubes europeos no son los responsables, son los damnificados”.
Dijo que como lateral derecho básicamente tiene a Clemente Rodríguez para mañana y cuando llegó el turno de Ecuador, señaló: “Es un equipo con mucha experiencia. Llevan muchos años juntos y con un entrenador que perduró en la conducción del equipo. Lo más importante es que es un equipo consolidado”.
Rescató en Tevez “una tendencia efectiva en jugar por la derecha”. Admitió que le daría tristeza “si va poca gente a la cancha. porque significa descreer de lo que ofrecemos. Y eso por supuesto que no puede ser agradable. Seguramente no jugaremos como para merecer un apoyo masivo”. Afirmó que “no podemos intuir la información” al referirse al caso Walter Samuel, cuya sanción fue notificada por la FIFA el viernes. Defendió con alma y vida a los que juegan en el exterior: “Es injusto que se los juzgue como jugadores del Primer Mundo que vienen aquí con desgano. Así se ha construido una falsa antinomia con los juga dores del ámbito local por el solo hecho de que ganan mucho dinero. Se les atribuye una conducta que no tienen ni remotamente”.
“Me indigna -protestó- que se achiquen los plazos para recibir jugadores. “Alguna vez jugaremos día por medio y el fútbol será cada vez peor. Son los riesgos que se corren. Eso es conspirar contra la belleza del juego”.
Y la sonrisa más grande la exhibió al apuntar, con resignación, al futuro inmediato: el clásico con Brasil en junio, la Copa América en julio y los Juegos Olímpicos en agosto: “Lo que pasó ahora es una referencia inevitable que presagia un escenario complicadísimo. Será en tiempo de vacaciones para los futbolistas. Se va a plantear un problema de muy difícil solución”.
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