BIELSA DIJO QUE LA RELACIÓN CON EL FMI SE ENFRÍO AÚN MÁS
El canciller Rafael Bielsa admitió hoy que la fría relación del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) “bajó unos grados más” luego del breve encuentro mantenido en Nueva York por el presidente Néstor Kirchner y el director gerente del organismo, Rodrigo de Rato.
El candidato a diputado nacional por el oficialismo en la ciudad de Buenos Aires rechazó las críticas de la oposición en las que se cuestiona que Kirchner “pega dos gritos pero después termina pagándole al Fondo”.
“Lo importante no es que siempre se le haga la misma crítica, sino que siempre se la hacen los mismos”, minimizó Bielsa.
En declaraciones a radio Continental, comparó: “Una cosa es decir «bueno, en esta canchita de fútbol, tan chiquitita, con el alambrado sobre los jugadores, con toda la tribuna adversa, con el referí bombero, yo no juego». Pero otra cosa distinta es retirarse del torneo de AFA”.
Relaciones diferentes. Diferenció entonces la relación que mantenían gobiernos anteriores con el FMI, cuando venían “con el maletín Teresa Ter Minassian y Anoop Singh, firmaban unos acuerdos que inevitablemente eran perjudiciales para la Argentina, brindaban y sonreían, para volver otra vez a los seis meses”.
“Ahora nuestro país resolvió que no vamos a aceptar condicionalidades pero no vamos a abandonar el torneo, porque entonces ¿qué dirían los que hoy dicen que pagamos religiosamente? Que estamos aislados del mundo, que somos un país paria, que somos como los países más dejados de la mano de Dios de Africa”.
Sentenció que “entonces, la Argentina se va desendeudando, no va aceptando las condicionalidades, va aplicando su propio plan económico, cuyos rendimientos no hace falta que reitere a la brevedad”.
Consultado sobre el encuentro circunstancial Kirchner-Rato en Nueva York, en el marco de la Asamblea de Naciones Unidas, manifestó que “el diálogo que reprodujo la prensa fue fuerte en el contenido pero suave en las formas, no fue un diálogo crispado en lo más mínimo”.
De todos modos, reconoció que “contribuyó a disminuir algunos grados más, si cabe”, en la “fría” relación entre el Gobierno y el FMI.
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