BIELSA, PREPARADO PARA QUE APAREZCA EL “ESTILO k” EN LA REUNIÓN CON BUSH
“Nosotros hemos trabajado muy duro para dar una cierta previsibilidad a la reunión, pero efectivamente por ahí el ‘estilo K’ desciende bruscamente sobre la pista y hay que guardar todo lo planificado y entramos en otro escenario”, indicó Rafael Bielsa.
Desde Washington, el funcionario consideró que “un ejemplo” del “estilo” presidencial fue la respuesta que la semana pasada le dio el jefe de Estado a los principales empresarios de España, a quienes acusó de actuar con “hipocresía” ante la crisis argentina.
De todos modos, Bielsa explicó que “a diferencia de lo que a lo mejor la gente piensa”, en una reunión como la que mantendrán Kirchner y Bush en la Casa Blanca “hay bastante poco de imprevisto”.
“Se trabaja mucho. Incluso se trabaja hasta escenográficamente: quién está sentado en cada lugar, quién da el perfil izquierdo, quién da el perfil derecho, quién está más cerca de los dos interlocutores”, precisó.
Bielsa utilizó el lenguaje futbolístico para indicar que hubo “mucho trabajo táctico por parte de los ayudantes de campo, pero ahora los jugadores son los que resuelven”, en referencia a los dos jefes de Estado que se encontrarán mañana cara a cara.
Temas
El canciller ratificó, en declaraciones radiales, que los temas que planteará la delegación argentina ante Bush son “gobernabilidad, calidad institucional, terrorismo, la situación con el Fondo Monetario Internacional y alguna cuestión general vinculada con los derechos humanos”.
El funcionario consideró que es “muy difícil en un mundo tan interdependiente como el de hoy que un país tenga crecimiento sostenido si no tiene al mismo tiempo calidad institucional”.
“Ha habido varios hechos muy importantes que marcan una fuerte decisión por parte del Presidente por mejorar la gobernabilidad. Eso es lo que se llama calidad institucional”, precisó.
Bielsa aseguró además que el presidente Kirchner “ha ido cumpliendo” las pautas que marcó durante la reunión que mantuvo en Buenos Aires con el secretario de Estado, Colin Powell, al inicio de su gestión.
En aquella ocasión, Kirchner le dijo al representante de la Casa Blanca que su Gobierno se ceñiría a los procedimientos “constitucionales” para producir cambios en la Corte Suprema.
Desde entonces se produjo una vacante en el alto tribunal, por la renuncia de Julio Nazareno, en tanto que ahora el juez Eduardo Moliné O’Connor está siendo sometido a un proceso de juicio político por parte de la Cámara baja.
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