BIELSA PRESIONA PARA QUE EL SENADO APRUEBE LA DEROGACIÓN
La vicegobernadora María Eugenia Bielsa aseguró que los senadores amigos de Carlos Reutemann ya no tienen margen para frenar el debate sobre la reforma electoral en el recinto del Senado, como ocurrió en la últimas semanas. “Me parece mal que no se trate este tema que ya se dilató al extremo”, dijo. Y opinó que en las dos sesiones que faltan para concluir el período ordinario -el jueves 18 y jueves 25‑, la Cámara debe considerar el asunto. “La suerte de la ley de Lemas y del nuevo sistema electoral ya está sellada con la votación en la Cámara de Diputados. Entonces, creo que se debe tratar lo antes posible. Es una respuesta que esperamos todos, y por supuesto, la ciudadanía. No hay ninguna posibilidad desde el punto de vista de la relación con la sociedad y del cumplimiento de nuestras obligaciones que el tema no se trate. Se debe tratar”, afirmó en un diálogo con Rosario/12.
Bielsa evitó la teoría conspirativa para explicar la actitud de los senadores reutemistas que el jueves frenaron la derogación de la ley de Lemas. “Me parece más un problema de convicciones que de presiones. Hay una convicción de algunos senadores para no modificar el régimen electoral”, dijo. Sin embargo, insistió en su planteo: “Este es el momento para que cada uno diga lo que piensa. No hay más lugar para no decir lo que pensamos. Y no tratar el tema es no hacernos cargo de lo que pensamos”, desafió.
Después del desplante de los amigos de Reutemann en el Senado, Bielsa mantuvo algunos contactos con el gobernador Jorge Obeid: habló por teléfono y después pasó por la Casa Gris. Pero tomó distancia del reclamo reutemista de reunirse con Obeid antes de votar la reforma electoral. “¿Habrá una entrevista de los senadores con el gobernador?, preguntó este diario.
‑Que yo conozca, no-, contestó.
‑Pero los senadores Héctor Ocampo y Jorge Malugani dijeron que los que no votaron el tratamiento sobre tablas pretenden reunirse con el gobernador.
‑Yo no estoy al tanto del tema.
‑¿Cuál es la evaluación política del gobierno sobre lo que ocurrió en el Senado?
‑Yo puedo hacer una evaluación personal. Uno puede tener convicciones, pero las tiene que exponer y votar. Me parece mal que no se trate este tema que ya se dilató al extremo. La suerte de la ley de Lemas y del nuevo sistema electoral ya sellada con la votación en Diputados. Entonces, creo que se debe tratar lo antes posible. Es una respuesta que esperamos todos, y por supuesto, la ciudadanía.
‑Y si había un compromiso de tratarlo el jueves, ¿por qué no se cumplió?
‑No hubo acuerdo en el bloque oficialista. Lo importante es que haya acuerdo para tratar el tema, no sobre el resultado de la votación. A nosotros nos eligieron para eso.
‑Entonces, ¿por qué no lo trataron?
-El bloque oficialista intenta no lastimar su espíritu de trabajo conjunto. Pero cuando uno representa sus convicciones tiene que saber que, aún perteneciendo a un grupo hay momentos en que el grupo no opina monolíticamente, y tiene que tomar una decisión respecto de ese tema.
‑¿Usted cree que en estas dos sesiones se va a tratar el tema?
‑Se debe tratar.
‑Entre el dicho y el hecho…
‑Por eso, es irresponsable decir que se va a tratar porque no depende de mi, sino de la voluntad de 19 senadores. Pero no hay ninguna posibilidad desde el punto de vista de la relación con la sociedad y del cumplimiento de nuestras obligaciones que el tema no se trate. Se debe tratar. Ayer circuló una versión que el Senado no sesionaba el jueves que viene. Bueno, le anticipo que ya firmé la convocatoria: hay sesión normalmente. No hay ningún motivo que justifique que no haya sesión. Más allá de que si después los senadores dan quórum o no, pero la sesión se hace porque ya está convocada.
‑¿La actitud de este grupo de senadores es una presión política?
‑Tengo la sensación que es una convicción. Seguí el debate desde principio de año y, objetivamente, sin ninguna suspicacia, porque que no debe haberla en este caso, creo que hay una convicción de algunos senadores para no modificar el régimen electoral. Es más un problema de convicciones que de presiones.
‑Pero a los siete que apoyaron el proyecto Gramajo, se sumaron dos: Mercier y Depetris, que antes votaron el proyecto Trafferri. ¿Cómo se explica este pase?
‑No sé. Me parece importante que cada uno explique su posición. Pero no es imprescindible morir con las botas puestas cuando uno apoya un proyecto. Uno puede apoyarlo en un momento y (luego cambiar) ante determinada coyuntura como la que se da ahora. En el sentido inverso: si ya está definido que el sistema electoral cambia si o si, sería deseable que el Senado acompañe al gobierno, a la Cámara de Diputados y a la ciudadanía con esta votación. Yo no vería inconveniente que alguien que en un momento votó por el proyecto mixto o por el proyecto Gramajo que ante esta coyuntura decidida apoyar el sistema de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. No creo que eso desvalorice la posición individual de un senador, como tampoco me parece necesariamente que alguien que cambió de idea pueda ejercer una suerte de presión o de extorsión, como se dijo en el recinto. Lo que sí me parece que es un momento para que cada uno diga lo que piensa. No hay más lugar para no decir lo que pensamos. Y no tratar el tema es no hacernos cargo de lo que pensamos.
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