BIELSA TUVO QUE DARLE EXPLICACIONES A SUDÁFRICA
El Canciller Rafael Bielsa invitó ayer a su despacho al Embajador de Sudáfrica Mlungisi Washington Makalima para conversar sobre las razones por las que el Gobierno le pidió a sus pares sudafricanos postergar la visita del presidente Thabo Mbeki, a sólo doce días de la fecha originalmente planeada. El gesto sorprendió a los sudafricanos, que debieron reprogramar la gira del mandatario al Cono Sur, según pudo confirmar Clarín el lunes.
Al final de la reunión, la Cancillería emitió un comunicado informando que el objetivo del encuentro fue anunciarle que Argentina enviaría a Carlos Sersale, —un destacado diplomático de carrera— como futuro embajador a Pretoria. Y agregaba que en ese contexto, Makalimanegó que su gobierno hubiera considerado “desafortunada” la suspensión de la visita de Mbeki, que “nunca había sido formalizada”. Pese a las consultas, la Embajada sudafricana hizo silencio.
Tal como reveló ayer Clarín, en Sudáfrica estaban “soprendidos” porque desde el Palacio San Martín se les avisó recién el jueves pasado que el Presidente Néstor Kirchner no podría recibir a Mbeki, cuando venían pidiendo la cita desde enero. Un Diplomático consultado dijo, incluso, que “entendía las razones de que el Presidente Kirchner debía atender su frente interno, de cara a las elecciones de octubre.” Y en claro inglés señaló que se trataba de una situación “unfortunate”(desafortunada).
El Presidente sudafricano planeaba pasar por el país del 8 al 10 de junio, previa visita a Chile, con cuatro ministros de su gabinete y 40 empresarios . De aquí viajaría a Brasil. Por cierto, tal como reconfirmó Clarín, en abril pasado, Kirchner le pidió a Bielsa que redujera al máximo su agenda de política exterior para poder concentrarse en las elecciones de octubre.
En ese tren, cayeron las visitas de Mbeki y la del presidente de Portugal, Jorge Sampaio, prevista para el 4 y 6 de julio.
Más allá de las desmentidas y de si el viaje de Mbeki estuvo o no confirmado, cancelado o postergado, ningún Jefe de Estado que prepara una gira a una región se sentiría demasiado halagado si su contraparte le hace saber que no tiene tiempo para atenderlo. Además, una visita de este tipo, hubiera podido tomar, apenas unas horas en la agenda de un sólo día.
En el caso de Sampaio la embajada portuguesa ya estaba invitando esta semana a las distintas colectividades a una eventual recepción con el mandatario.
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