BIELSA Y PAMPURO DEBEN PERSUADIR AL SENADO DE AUTORIZAR LA MISIÓN A HAITÍ
El ministro de Defensa, José Pampuro, y el canciller Rafael Bielsa enfrentarán un triple desafío ante los senadores de la oposición: deberán explicar los argumentos diplomáticos, técnicos y políticos que justifican el envío de tropas argentinas a Haití.
El telón de fondo del encuentro que tendrá lugar mañana en un plenario conjunto de las comisiones de Relaciones Exteriores y de Defensa, es la disputa política con el radicalismo, desde que éste decidió dejar de votarle todo al Gobierno y emprendió una escalada para mostrarse como oposición institucional. De hecho, se enojaron al comprobar que el Gobierno da como un hecho cosas que aún deben ser votadas por ellos.
El Comité Nacional de la UCR ya anunció que se opone al envío de tropas, lo que obligará al oficialismo a conseguir dos tercios de los votos para tratar el tema sobre tablas el miércoles. Diputados haría lo propio en una semana. Pero si el PJ no llega en el Senado, la cosa se demoraría una semana más, hasta mediados de junio.
Sin embargo, en el oficialismo creen que el tema se aprobará finalmente. Allí, quien maneja el tema es el misionero Ramón Puerta, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores.
Haití, uno de los países más pobres de la tierra, enfrenta la intervención de las Naciones Unidas para mantener la paz que quedó destrozada tras varias matanzas de civiles y violentas revueltas que terminaron con el exilio de su presidente constitucional, Jean Bertrand Aristide.
La ONU decidió armar una “fuerza de estabilización” en el país caribeño, mientras se afianza el gobierno interino de Boniface Alexandre. De la primera parte de la misión participan tropas de EE.UU. y otros países, entre ellos Chile.
Los senadores de la oposición, con el apoyo de algunos duhaldistas, frenaron la firma del dictamen y reclamaron la visita de los ministros. El argumento: quieren saber en qué condiciones y con qué límites al uso de la fuerza se sumarían los argentinos a la fuerza multinacional.
Explicaron que la decisión de la ONU se tomó en base al capítulo VII y no al VI de la Carta de las Naciones Unidas y —según ellos— eso significa un mayor nivel de intervención en el conflicto. La UCR dijo que se refiere a “imposición” de la paz, en lugar de su “mantenimiento”, lo que podría llevar a acciones de guerra o enfrentamiento con civiles, y riesgo de “entrar en combate abierto”.
El Gobierno se curó en salud. En su mensaje al Congreso destacó que la misión consiste en “crear un entorno de seguridad y estabilidad”, para “apoyar el proceso político y de reconciliación nacional” en Haití. Y que eso no implica “transformar el mantenimiento de la paz en una operación de imposición de la paz”.
Otros argumentos se refieren a los plazos que tendría la misión. Según el ambiguo proyecto oficial, serían seis meses “prorrogables por nuevos períodos”. Esta fue una de las críticas de la duhaldista Mabel Müller, quien ayer advirtió que “la cuestión de Haití es un tema serio, y no se lo puede tratar con liviandad”.
Además, no faltan los que consideran que la salida de Aristide fue un golpe de Estado dirigido por Estados Unidos, y enviar tropas sería intervenir en la política interna de otro país sudamericano. Los radicales Mario Losada (senador) y Horacio Pernasetti (diputado), que firmaron junto a Angel Rozas el documento para oponerse al envío de tropas, dijeron que “nadie puede asegurar cuál es el poder legítimo en Haití” y si no se estaría violando el principio de no intervención.
El socialista Rubén Giustinianni también duda del verdadero poder en el país caribeño: “Aristide estuvo 20 días desaparecido, y después dijo desde un país africano que los norteamericanos lo obligaron a dejar el poder”.
El otro dato es que Fidel Castro y Hugo Chávez propiciarían la vuelta del ex presidente de Haití, en contra de la intervención de la ONU, y los opositores argentinos buscarían quedar en esa sintonía.
Pampuro y Bielsa deberán afrontar el triple desafío: diplomático (los argumentos para sumarse a la fuerza de la ONU), técnico (qué harán las tropas) y político (en qué beneficia al país) Pero no podrán cambiar la relación del Gobierno con la oposición dentro de Argentina.
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