BINNER BUSCÓ BAJARLES EL TONO A SUS PALABRAS, PERO IGUAL LO CRITICARON
El intendente Hermes Binner repitió ayer la frase de que en su partido “privilegiamos los cargos antes que una alianza con el ARI” pero aclaró que fue partícipe de las decisiones y del “error” de estrategia que frustró el triunfo el pasado 7 de septiembre.
“Creo en lo personal que ha sido un error no arreglar con el ARI, no acordar con el ARI”, manifestó Binner, quien luego se detuvo en precisar: “Yo la decisión también la tomé y estuve de acuerdo en tomarla; una opinión no necesariamente significa que estemos contradiciendo la decisión”.
El paso atrás de Binner con relación a manifestaciones del sábado cargando más las responsabilidades en otros -y en particular en el diputado Rubén Giustiniani aún sin nombrarlo-, no acalló las voces que ayer le siguieron cayendo en contra como las del electo diputado nacional Eduardo Di Pollina, la secretaria de Obras Públicas municipal Patricia Sandoz y el concejal Sergio Liberati.
Di Pollina reiteró ayer que las frustradas conversaciones con el ARI “fueron llevadas adelante personalmente por él (Binner), en forma directa con Elisa Carrió”. Y recordó en ese tren los encuentros entre ambos “cuando ella venía a Rosario o él viajaba a Buenos Aires para reunirse. Se reunió (Binner) varias veces con ella”, expresó.
Di Pollina contó que el nombre de Miguel Paulón como acompañante de la fórmula socialista “fue propuesto por Binner y avalado por el partido a pesar de las diferencias que en un primer momento se habían planteado”. Tras lo cual concluyó: “Toda la estrategia electoral fue en función de llevar a la Gobernación a Binner”.
Patricia Sandoz, en tanto, censuró que el intendente haya expuesto las críticas públicamente antes que hacerlas dentro del partido. “La autocrítica es bueno hacerla pero no es bueno iniciarla como la inició Binner. Primero hay que hacerla hacia adentro”, aconsejó.
La funcionaria comunal, y probable senadora provincial una vez que lo confirme el recuento de los votos (ver página 4), afirmó que Binner “es responsable como todos los integrantes del partido” y reprochó la probable intención de éste de “querer quedar al margen de la estrategia electoral que se fue definiendo en el partido”.
En tanto, el presidente del bloque de concejales socialista de Rosario, Sergio Liberati, respondió a la requisitoria de La Capital: “Estoy completamente de acuerdo con lo que dice Di Pollina”.
Otros dirigentes, algunos históricos del partido, prefirieron no tomar parte de la discusión y evitaron formular declaraciones, como Antonio Bonfatti (coordinador de Gabinete municipal), el legislador Alfredo Cecchi (segunda autoridad partidaria detrás de Binner) y Raúl Lamberto, concejal rosarino. De todos modos, la discordia les habría producido cierto pesar. Giustiniani, que había anticipado el sábado que no iba a hablar, se mantuvo en esa posición.
La polémica socialista no hizo más que desnudar una puja interna que muchos advierten latente desde un par de años pero que nunca había ganado los titulares. De un lado, el núcleo que responde más a Binner: Bonfatti y Juan Carlos Zabalza (secretario de Gobierno municipal); y del otro, quienes se recuestan sobre Giustiniani, Di Pollina, Sandoz y Liberati, entre otros y que se alimenta fundamentalmente de la militancia universitaria.
De Miguel Lifschitz, electo intendente de Rosario, se dice que sabe pivotear y mantener similar acercamiento con unos y otros.
Zabalza, requerido por La Capital, expresó: “Hermes dio su apreciación tras una campaña compleja que vivió con toda intensidad y donde tuvo un resultado extraordinario: casi 600 mil voluntades acompañándolo”.
Señaló que tras las diferencias aparecidas en los medios de prensa no tenía, en lo personal, “reproches para nadie” y que en caso de tener algo que cuestionar utilizara “las instancias orgánicas del partido para formularlo”.
Binner ayer se quejó de la explosión mediática que logró el tema ya que “si hay una organización política que tiene la libertad de pensar es el socialismo porque no tenemos ataduras con nadie, no le debemos nada a nadie”.
No al “cine catástrofe”
El intendente opinó en Radio Dos que la cuestión no daba “para hacer cine catástrofe”.
“Hay opiniones y las opiniones está bien que se expresen. Y las vamos a expresar mientras uno tenga uso de razón. Son opiniones. Un partido político no se forma con la presencia de alguien que diga: Así se piensa. Nunca fue así. Ni aún en vida de Guillermo Estévez Boero fue así, imagínese lo que es hoy sin Estévez Boero”.
Los resultados del 7 de septiembre sorprendieron desagradablemente en el búnker socialista cuando se comenzó a comprobar que la diferencia que se lograba en Rosario era insuficiente para consagrar el triunfo en la provincia. Eso los hizo pasar del optimismo inicial al pesimismo entrada la noche, cuando el 50 por ciento de los votos deseado en Rosario se plantaba en 45. Y les llegaban datos de un ARI estacionado en los siete puntos que les hubiesen venido bien al socialismo.
Esa misma noche, a unas diez cuadras, en otro comando electoral, Elisa Carrió les pasó la factura.
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