BINNER: "EL GRADO DE IMPUNIDAD QUE EXISTE EN SANTA FE ES MUY PREOCUPANTE"
Mucho no le gusta Buenos Aires. Se siente más cómodo en su tierra, “pero hay desafíos que tendré que asumir”, dice, pensando que -casi con seguridad-, en diciembre de este año se tendrá que mudar a la Capital Federal. Específicamente, al barrio del Congreso. Hermes Binner se prepara para otra batalla electoral el 23 de octubre próximo, y para eso, aspira a sumar, pueblo por pueblo, a todos quienes encuentren afinidad con el proyecto de frente que imagina el socialismo.
En exclusiva con La Capital, el candidato socialista a diputado nacional mostró su optimismo en un aparte de la reunión del comité ejecutivo de su partido, donde justamente se terminó de discutir la idea frentista para octubre.
“Aceptamos la realidad de hoy, el justicialismo puede ganar muchas elecciones, pero no todas. Catamarca y Santiago del Estero muestran cómo un deterioro enorme de las instituciones democráticas produce un hastío en la sociedad y el oficialismo pierde”, reflexionó.
-¿Está pensando que Santa Fe tiene elementos parecidos a Santiago del Estero y a Catamarca?
-Digo que el grado de impunidad que existe en Santa Fe es muy preocupante. Aspiramos a que avancen las investigaciones y la Justicia en hechos muy negativos para la democracia.
-¿Qué es lo primero que quisiera cambiar en Santa Fe?
-Santa Fe es muy rica, pero tiene mucha pobreza. Eso se puede resolver, primero, revirtiendo la postergación de la provincia en la distribución de la torta nacional. En cada renegociación que hizo, perdió. Santa Fe es la primera en aportes por retenciones a las importaciones y la segunda del país en recaudación de impuestos. Pero no hay retorno equitativo de esa contribución.
-El radicalismo es un posible socio para el frente en el que están pensando los socialistas en Santa Fe. ¿Cómo imagina el tránsito constructivo de ese frente de aquí a los primeros días de mayo, la fecha tope para presentar listas?
-Sabemos que hay debate dentro de la UCR. Y nos parece positivo. Nos gustaría que todos los partidos y organizaciones que se sumen al frente electoral lo hagan en unidad, de esa manera estaríamos fortaleciendo desde el arranque a la coalición de partidos que conformemos.
-¿Intuye cómo terminará este proceso de armado del frente electoral?
-Mire, las invitaciones se cursaron a todos. Tanto a los radicales como a otros partidos más chicos, como el PI, el Frente Grande, el partido de Sabbatella, y también a las organizaciones sociales.
-El socialismo impulsa un frente amplio de centroizquierda, ¿qué concepto diferenciado tendría este modelo de frentismo respecto de la alianza que implementaron en elecciones anteriores?
-Lo distinto estará en el diálogo que desarrollemos en cada una de las localidades. Una alianza no se hace en una habitación cerrada con dos referentes de cada partido. Tenemos que superar esas prácticas e incorporar a la discusión en cada localidad de la provincia a todos los referentes sociales y políticos interesados en nuestro espacio político.
-También impulsaron la conformación de un foro social donde se agrupan muchas asociaciones sectoriales, ONG’s y dirigentes sueltos de la política, ¿están pensando en conformar listas de candidatos con figuras que no provengan de los partidos políticos?
-Si usted se fija en la Municipalidad de Rosario, no sólo que han contribuido a la conformación de un espacio político, sino que también ocupan lugares importantes en el gobierno de Miguel Lifschitz. Por lo tanto, es claro que en las listas de concejales, presidentes de comuna, intendentes (se elegirán en 8 localidades de la provincia) y en las listas de diputados nacionales estamos dispuestos a la incorporación de representantes de los sectores sociales.
-El oficialismo en la provincia confía en el caudal electoral histórico del justicialismo, ¿cree que esta vez, en las elecciones de octubre, la oposición podrá constituir lo que nunca logró en 22 años de democracia, una carta ganadora?
-La verdad es que el oficialismo está nervioso. Se nota en declaraciones de ministros y referentes políticos. Pero nosotros tenemos la aspiración de una gobernabilidad democrática con pluralismo, tolerancia y búsqueda de consensos. Distinto es lo que hace el oficialismo como práctica permanente en la Legislatura provincial: bajar los votos mayoritarios y cerrar el debate.
-¿Cómo evalúa la ronda de conversaciones que se hicieron durante el verano, sobre una posible reforma de la Constitución provincial?
-El justicialismo quería una reforma para llevar la elección de los presidentes de comuna a cuatro años y la reelección del gobernador. Sinceramente me parecen pobres causas. Una reforma no es un tema de todos los días, necesitamos reformar para tener mayores controles, descentralización, participación popular y pluralismo, como lo marcan las Constituciones modernas.
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