BINNER SE VA DE LA INTENDENCIA PREMIADO POR NACIONES UNIDAS
El intendente Hermes Binner recibió ayer de manos del representante del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo Carmelo Angulo, una distinción que premia a Rosario por sus políticas sociales y por desarrollar las mejores prácticas de gobernabilidad en toda América Latina. Binner aprovechó el acto para hacer un breve repaso de sus ocho años de gestión en uno de sus últimos actos públicos, y no desaprovechó la oportunidad para fustigar a la ley de lemas que le arrebató la posibilidad de dirigir los destinos de la provincia. Lo hizo al rescatar “el valor de la democracia, a veinte años de haberla recuperado, para mejorarla”. Y si bien indicó que “hoy no vemos cacerolas en plazas y calles pidiendo que se vayan todos, esto no quiere decir que la democracia está bien. Porque en las últimas elecciones el 50 por ciento de los electores impugnaron su voto, votaron en blanco o directamente no votaron. Es aquí donde están hoy las cacerolas, allí está la gente que descree de la democracia representativa. Por eso debemos fortalecer la democracia con leyes claras que no trampeen a la gente”, en obvia referencia al sistema de doble voto simultáneo.
Binner comenzó su discurso destacando que “es un gran premio para Rosario y para todo su pueblo que día a día lucha por una mejor condición. A pesar de las dificultades, esto es auspicioso para todos los rosarinos”. En tanto, apuntó que “se premia la política de integración social con políticas activas que permiten mejorar el nivel de vida de los rosarinos, que así lo entiende la comunidad que participa en comisiones y es una forma distintiva de convivencia democrática, y el motivo de esta distinción”.
Pero remarcó de inmediato que “Rosario se diferencia del resto del país, en que siempre tenemos una esperanza de mejorar la calidad de vida a través de la participación. Rosario se distingue por la participación, por la no prevenda política y la utilización del Estado para mejorar la convivencia”.
Y aprovechó de igual modo para reclamar la autonomía municipal. “La base fundamental de la democracia son los municipios y debemos construir un federalismo basado en la autonomía de los municipios y en darle la posibilidad de que se resuelvan allí la inmensa mayoría de los problemas que tienen resolución a este nivel. Y esto va a mejorar la gobernabilidad democrática”.
Por su parte Carmelo Angulo, el representante del PNUD explicó que “el premio es importante porque se han estudiado a casi 300 ciudades latinoamericanas”, y explicó que “se buscó en tiempos donde el sistema económico y social tiende a excluir, distinguir a aquellas intendencias que han sido capaces de poner en marcha políticas de inclusión y de integración a través de la obra pública de la respuesta en salud, en educación, en vivienda, en recuperación de espacios para ciudadanos, en una línea que hace devolver la dignidad y la autoestima, y permite que los ciudadanos recobren sus espacios y sientan la ciudad como el primer bien colectivo global que tiene en su manos”.
De igual modo el funcionario de Naciones Unidas ofreció al electo intendente Miguel Lifschitz concretar el año próximo un gran encuentro de ciudades latinoamericanas.
Angulo adelantó que “se está analizando para declarar a Rosario como ciudad de derechos humanos”. Y agregó que “hemos estado trabajando para esto, por su respeto en las políticas públicas del derecho a la vivienda, a la educación, a salud y a la alimentación que son derechos elementales básicos”.
En tanto en el discurso final del acto, en el que se dieron cita un millar de personas, Binner recordó que cuando se inicio su gestión “dijimos que no queríamos buenos administradores del viejo estado, sino transformarlo, haciendo de un estado cerrado un estado abierto donde la sociedad penetre en el Estado donde la sociedad tenga participación en las decisiones. Creemos que hay que estatizar a la sociedad civil y no civilizar al Estado”.
En igual sentido rescató la defensa de los derechos elementales que le valieron el reconocimiento de Naciones Unidas. “En Rosario nunca le preguntamos a nadie a qué partido pertenecía cada uno. Como si esto fuera un torneo de fútbol. Sino que hemos convocado sin distinción, con una sola visión que es la de defender los derechos de la gente porque creemos que la mejor propuesta electoral, la mejor forma de conducir una sociedad está vinculada a la defensa de los derechos básicos, que tiene nombre y apellido: el derecho a la salud, a la educación, a la alimentación, al trabajo a la vivienda, al medio ambiente”.
En cuanto a la defensa del derecho a la alimentación, Binner resaltó que “en esta gestión se realizaron tres censos de talla en los alumnos de primer grado de las escuelas, y fortalecimos los centros Crecer y los distintos centros de salud para defender la salud. Y pagamos el FAE sin discutir la ley para apoyar el derecho a la educación, porque con ese dinero se arreglaron y se construyeron escuelas”. Y así enumeró las huertas comunitarias que brindan alimentos a mucha gente al igual que las cooperativas.
En este sentido Binner habló de las desventajas marcadas recordando que “Rosario no es capital de provincia y por ende no tiene el colchón del empleo público, de los ministerios que tienen las capitales y que marcado una aguda realidad tras la desindustrialización del país”.
Y en este sentido destacó que “Rosario ha salido de la indigencia para vivir en la pobreza, lo que no es una diferencia menor. El pobre tiene esperanzas y el indigente busca atajos. Por eso tenemos que defender la esperanza, como decía Antonio Berni cuando pintaba a Juanito Laguna, ese niño que jugaba con la basura, aclarando que Juanito no era un pobre niño, sino un niño pobre con sus ojos cargados de porvenir. Y esta es la ciudad de Rosario”, indicó Binner arrancando uno los aplausos más emotivos de todo el acto.
Siguiendo con la enumeración de obras y políticas sociales, el intendente saliente, recordó que “se levantó la persiana al río, y no se privatizó un solo centímetro de costa”.
La política del municipio para con los niños, mereció un desarrollo especial de parte de Binner. “Hemos llevado adelante una política activa con los niños con la ayuda de Francesco Tonucci, pero quiero rescatar a una hacedora como es Chiqui González”.
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