BLAIR PIDE QUE JUZGUEN SU GESTIÓN POR LOS LOGROS ECONÓMICOS
En la recta final de la carrera electoral británica, Tony Blair pidió hoy al electorado que no juzgue a su gobierno por la guerra de Irak e insistió que su gestión debería ser analizada principalmente por sus logros económicos. “El tema central de esta campaña es qué partido es el mejor para el futuro de Gran Bretaña, qué partido está en mejores condiciones para regentar y gobernar nuestra economía”, dijo Blair.
El partido de Blair tiene una marcada ventaja en los sondeos de opinión desde el comienzo de la campaña electoral, y los analistas están centrados en el margen de victoria que obtendrán los laboristas. Sin embargo, si el oficialismo logra apenas una leve mayoría, el primer ministro podría verse obligado a dejar el poder antes de que concluya su mandato porque muchos legisladores de su propio partido no le perdonan haber participado en la invasión de Irak.
Blair dijo el miércoles que siguen pendientes muchas metas, tanto en el país como el extranjero. “Cuando veo al programa reformador que tenemos en el servicio público de salud, en las escuelas, deseo continuar impulsándolo”, indicó en una entrevista con la cadena BBC. “Incluso si se examina el programa internacional, incluida Africa y el cambio de clima, me siento optimista en esos apartados, que son los que deseo impulsar”, insistió el primer ministro.
Los analistas políticos británicos creen que el actual secretario del Tesoro, Gordon Brown, llegó a un acuerdo con Blair que le permitirá reemplazarlo en el poder en un momento determinado de su gestión. La decisión de Blair de enviar fuerzas británicas a Irak enfureció a muchos votantes británicos, y el tema provocó fricciones en la campaña laborista.
El gabinete de Blair, incluyendo Brown, respaldó la invasión encabezada por EE.UU. Sin embargo, la amistad del primer ministro con el presidente estadounidense George W. Bush y su elocuente defensa de sacar del poder al dictador Saddam Hussein lo han marcado más como partidario de la campaña bélica que otras figuras de su partido. Pese a la importancia que la guerra cobró en el último tramo de la campaña, las encuestas continúan mostrando una victoria del primer ministro. El último sondeo publicado hoy por el diario The Times, muestra que el laborismo acapara el 41 por ciento de las preferencias, 14 puntos más que el Partido Conservador, que alcanza el 27 por ciento. Los Liberales Demócratas reúnen el 23 por ciento. En un último intento por recuperar terreno perdido, el líder conservador, Michael Howard, dijo a la radio BBC que sólo su partido puede traer esperanza a un país arruinado por el “fallido” gobierno de Tony Blair, a quien volvió a acusar de “mentiroso”. Howard tiene previsto visitar hoy varias ciudades para promover su candidatura y su programa. Por su parte, el líder liberal demócrata, Charles Kennedy, predijo que su partido, que cada vez recoge mayor apoyo, dará un “enorme paso adelante” en las elecciones.
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