BLAIR RECHAZARÍA UN PEDIDO PARA INVESTIGAR POSIBLES FALLAS DE SEGURIDAD
El primer ministro británico, Tony Blair, rechazaría hoy en el Parlamento el pedido para que se abra una investigación oficial sobre posibles fallas de los servicios de seguridad previas a los atentados del jueves pasado en Londres y justificaría su negativa en que la pesquisa distraería a las autoridades de la que es actualmente su principal tarea, la de intentar hallar a los responsables de los ataques.
Así lo anticiparon fuentes de la casa de gobierno británica. El viceministro de Interior, Hazel Blears, sostuvo que una investigación sobre posibles fallas de inteligencia es lo “último que necesitan” los servicios de seguridad. “Nuestra principal prioridad es llevar ante la Justicia a las personas que han perpetrado esta tremenda atrocidad”, afirmó.
Se espera que Blair centre su declaración de hoy en la Cámara de los Comunes en las medidas que conviene adoptar para evitar nuevos atentados. El Partido Conservador, primero de la oposición británica, pide una investigación para establecer por qué los agentes secretos no pudieron advertir que se planeaba un ataque.
Mientras, la Policía londinense reveló esta mañana el nombre de la primera víctima mortal de los atentados que ha identificado formalmente. Se trata de Susan Levy, de 53 años, madre de dos hijos y residente en Cuffley, en Hertfordshire (sureste de Inglaterra) que viajaba en un tren de la línea Piccadilly del metro cuando estalló una bomba en el primer vagón, en el túnel entre las estaciones de King’s Cross y Russell Square.
Hasta ahora, según fuentes oficiales, 49 personas murieron, 700 resultaron heridas y 25 están desaparecidas como consecuencia de los ataques terroristas.
Según informó la policía de Londres, ya se han extraído todos los cuerpos visibles de los lugares de los atentados, incluido el escenario más complicado, el túnel de la línea de Piccadilly entre las estaciones de Russell Square y King’s Cross.
Los equipos de rescate continuaban en las últimas horas las labores para determinar si hay aún restos humanos ocultos debajo de los vagones, pero considera improbable que la cifra aumente.
Los cuerpos se han trasladado a un tanatorio provisional en unas instalaciones militares en el centro de Londres, cuyo emplazamiento exacto no se ha dado a conocer.
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