BLUMBERG PIDIÓ DESTITUIR A LOS JUECES QUE QUIEREN LIMITAR LAS PENAS
Juan Carlos Blumberg expresó que afirmar mediante un fallo que es injustificable mantener a un delincuente más de 25 años en la cárcel “es un considerando propio de estos jueces; un verdadero disparate”.
Al respecto, el padre de Axel destacó que “los magistrados deberían consensuar con el poder político y la sociedad”. En este punto, hizo saber que calificar de “irracional” mantener a una persona detenida más de 25 años es una afirmación de estos jueces en particular y no de la Justicia en general.
La Cámara Penal de Mar del Plata declaró inconstitucional la reclusión por tiempo indeterminado prevista en el Código Penal, al considerar que extender por más de 25 años la prisión de los internos no cambia su situación social y considerar que ese tipo de condena es “injustificable”.
La decisión fue adoptada por la Sala III del tribunal en una resolución en la que los jueces consideraron que “hoy, como ayer, nada útil haría el Estado por morigerar la presunta peligrosidad social” de un preso y que “el alongamiento de la privación de libertad aparece como una accesoria vacua de contenido y por tanto del valor jurídico necesario para justificarla”.
Los camaristas adoptaron esta decisión tras analizar la sentencia dictada contra el delincuente Justo Emiliano Soto Preti, condenado a esa reclusión por tiempo indeterminado en 1989 por un “homicidio calificado” por los mismos jueces, quienes ahora decidieron revertir su postura.
Los jueces Daniel Laborde y Marcelo Riquert objetaron el artículo 80 del Código Penal, que dicta la prisión o reclusión perpetua para los homicidios calificados y permite agregar la accesoria por tiempo indeterminado en base al artículo 52 de la misma norma.
En ese sentido, decidieron que el detenido sólo cumpla la pena de prisión perpetua, la cual le permitirá, por ejemplo acceder a beneficios tales como pedir la libertad condicional cuando cumpla dos tercios de la pena.
En su voto, Laborde afirmó que “Soto Preti cumple la sanción en la Unidad Penal XV” y señaló que “el día en que su reclusión perpetua se convertiría en reclusión por tiempo indeterminado, nada diferente sucedería en su vida de interno”.
“Le acecharían los mismos peligros y mantendría las mismas necesidades, que adjetivizan la forzada convivencia en prisión”, remarcó el juez.
Laborde entendió que el preso, después de pasar 25 años detenido, “sustentaría los mismos vínculos propios: los mismos guardiacárceles le brindarían el mismo trato, y no cambiarían las pautas sobre liderazgo y actuación intersubjetiva por detrás de la última reja”.
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