BLUMBERG SALIÓ A REFUTAR LOS DICHOS DE UN POLICÍA
Los Blumberg tuvieron ayer un contrapunto con uno de los policías de la Bonaerense que los acompañó en su casa durante el secuestro de su hijo Axel. La familia acusó al oficial de haberles hecho perder el contacto con los captores por orden del fiscal federal que entonces manejaba el caso, Jorge Sica. El funcionario se defendió, pero la duda quedó planteada.
El cruce de versiones se dio en la quinta jornada del juicio que sigue el Tribunal Federal Oral Nº 2 de San Martín contra 16 acusados del secuestro de Axel y de tres casos más. Si bien la lista de testigos estaba integrada por otras siete personas, la disputa obligó a volver a prestar testimonio a Juan Carlos Blumberg y a su esposa, María Elena. También empujó a declarar a una amiga íntima de la mujer, Alba Weihl.
El enfrentamiento empezó con la declaración del oficial Federico Fernández, de la Dirección de Investigaciones de San Isidro. El policía estaba en casa de los Blumberg en la noche del 22 de marzo de 2004, cuando Juan Carlos fue a pagar el rescate.
El padre de Axel tenía instrucciones de ir a una estación de servicio de Panamericana, donde debía recibir un llamado de los secuestradores en su celular. Sin embargo, su teléfono nunca sonó, aparecieron móviles de la Bonaerense y la SIDE y la banda escapó tras un tiroteo.
El que sí sonó fue el teléfono de su casa, en Martínez. Nadie lo sabía entonces, pero eran los secuestradores: habían anotado mal el celular del padre de Axel.
En la casa estaban María Elena, su amiga Alba y el oficial Fernández. Al declarar ayer, el policía dijo que entre todos habían tomado la decisión de no atender el teléfono. Así estalló la polémica.
Alba fue la primera en responderle. “El teléfono sonó dos veces. El oficial le prohibió a María Elena atender. Más tarde volvió a sonar el teléfono pero era (Juan) Carlos”, declaró. “El operativo fue un show armado por el fiscal. Para mí él tenía un objetivo: ser Rambo que detiene a la banda sin importar la vida de Axel”.
Luego, habló Blumberg: “Mientras estaban en mi casa y cuando íbamos a realizar el pago, los policías hablaban por handy con el jefe de la DDI y los fiscales Sica y (Pablo) Quiroga. Ellos le decían lo que tenía que hacer yo”.
A su turno, María Elena también criticó a los funcionarios. “El fiscal Sica nos daba indicaciones ridículas”, señaló.
Por fin, volvió a declarar Fernández y admitió que él dio la orden de no atender el teléfono. Y que recibía instrucciones vía handy de sus superiores.
En la audiencia, también declaró el principal Osvaldo De Cunto, a quien los abogados de Blumberg acusaron de no decir toda la verdad sobre las investigaciones que habría hecho sobre la banda. Por eso, hoy el policía será sometido a un careo.
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