BOCA APLASTÓ A RACING EN AVELLANEDA
Sólo fue partido en el primer tiempo, cuando la dinámica y el buen juego de Racing sirvieron para frenar a la topadora que había enfrente. Pero bastó el primer golpe de Boca, esa estocada que clavó el brasileño Iarley sobre el final del primer tiempo, para que salieran a la superficie las claras diferencias entre uno y otro. Entonces el equipo de Bianchi llegó al 4 a 1, que pudo haber sido mayor. Y que lo dejó bien arriba de todos en un Apertura que, por ahora, se le presenta muy fácil.
El líder del campeonato la había pasado realmente mal en los primeros diez minutos. Allí, el equipo de Cappa metió presión en toda la cancha y le impidió manejar la pelota. Por eso no extrañó que la primera llegada del partido, y muy clara, fuera para Racing. Ocurrió a los 8 minutos, cuando un buen pase de Mariano González dejó a Estévez solo contra Abbondanzieri. La definición del delantero se fue por un costado.
Boca respondió a los 13, cuando encontró un enorme hueco en la defensa del local. En un pelotazo frontal, Iarley quedó solo de cara al arco de Cuenca, pero se complicaron con Tevez y la jugada terminó anulada por un fuera de juego.
Después, Racing dominó el medio juego, con buen criterio para hacer rotar la pelota y buscar el hueco. Pero las mejores oportunidades fueron para Boca. A veces, al equipo de Bianchi le bastaba con encarar en medio de una defensa insegura. Como a los 27, cuando Tevez se largó a eludir jugadores de Racing y su tiro se terminó yendo por arriba.
Racing respondió a los 29, en un mano a mano que Abbondanzieri le tapó a Milito después de una buena jugada de ataque. Pero los de Avellaneda sufrían el momento flojo de Mariano González y Estévez, que se nublaban a la hora de dar la puntada final.
Tuvo otra Boca a los 36, cuando el tiro de Donnet de media vuelta desde el punto del penal se fue desviado. Pero no perdonó a los 43. En una jugada que encontró saliendo a toda la defensa de Racing, para tratar de achicar. Battaglia rompió la maniobra descolgado por derecha. El volante encaró y mandó el pase preciso al medio para que Iarley la empujara, en el primer gol del brasileño por el campeonato local.
A Racing le quedaba para el resto del partido la ilusión de cristalizar algo de lo muy bueno que insinuó (por ahora sólo eso) en la primera mitad. Claro que del otro lado estaba Boca. Y aunque quedaran 45 minutos, antes del complemento estaba claro que iba a ser muy difícil pararlo.
En el segundo tiempo, todo estuvo del lado de Boca. Como impulsado por el viento a favor del gol de Iarley, volvió a sacar diferencias en el comienzo del segundo tiempo, cuando la defensa de Racing se volvió todavía más endeble. A los 7, Tevez quedó mano a mano contra un defensor, encaró y definió con un tiro bajo ante Cuenca. Con la claridad que le da su gran momento futbolístico.
El 2 a 0 parecía definir el partido. Pero Cascini abrió la puerta a los 10 para la reacción de Racing, con un penal infantil sobre Eduardo Domínguez. Pero estaba escrito que no era el día de los muchachos de Cappa: ahí apareció Abbondanzieri, para controlar en una estirada impresionante el tiro bajo de Mirosevic.
Si cabía alguna duda del golpe que había recibido Racing, a los 11 otra vez Tevez se encargó de asegurarlo. El pibe, que juega cada vez mejor, empalmó de volea desde el borde del área una pelota que había quedado picando luego de un contraataque. Golazo, 3 a 0 y Boca era .
Si algo le faltaba a Racing era que uno de sus jugadores se descontrolara. Y pasó a los 17, cuando Orozco le pegó una patada absolutamente innecesaria a Tevez y se fue a los vestuarios con la segunda amarilla.
El interés por el partido, con Tevez ya afuera de la cancha para cuidarse de los golpes, pasaba a ser si Boca podría aumentar la diferencia o Racing descontar, aunque la victoria visitante no se ponía en duda. Y a los 36, una contra de Boca terminó con un tiro bajo de Donnet que no pudo controlar Cuenca y se transformó en el lapidario e indiscutible 4 a 0.
Sobre el final, Fernández de penal convirtió el único gol para Racing. Que se quedó como consuelo con el fervor de su gente, la que siguió alentando hasta el final. Para Boca, en cambio, todo era fiesta. Porque se deshizo con mucha soltura de un rival que asomaba como importante en la pelea por el campeonato. Por la goleada. Y porque el Apertura, que ya se le aparecía favorable antes del partido, ahora lo tiene como líder con 4 puntos de ventaja y un partido pendiente. Parece demasiada ventaja para este equipo que, por ahora, no tiene rivales.
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