BOCA DIO EL GRAN GOLPE EN CALAMA
Por más que los pronósticos suelen ser verdugos en el fútbol, la verdad es una y no se discute. Boca tiene más de media clasificación en el bolsillo. Ya tiene motivos más que serios para sentirse semifinalista de la Libertadores. Porque le ganó (2-1) muy bien de visitante a Cobreloa en la altura de Calama y, fundamentalmente, porque le sobra equipo e individualidades (Tevez, el mellizo Guillermo, por citar apenas algunos nombres) que garantizan poder de definición para momentos como estos.
Boca se encontró de entrada, cuando todavía el partido se estaba armando, con un gol en contra que no esperaba. porque el partido se jugaba en la mitad de la cancha, lejos del peligro, cuando de golpe Cobreloa sacó una contra muy rápida, que terminó en una falta cerca del lateral. Vino el centro al punto del penal y Fuentes, un central grandote, metió un cabezazo inatajable.
Uno a cero y había que barajar y dar de nuevo para el equipo de Bianchi. Porque todo lo planificado se iba al tacho con esa jugada en la que los locales se habían puesto en ventaja. Lo bueno es que llegó la reacción enseguida. Y fue el mellizo Guillermo, el de los goles importantes, el que recibió dentro del área y con un toque corto, suave y muy preciso, estampó la igualdad.
A partir de ahí el juego cayó. Ya no tuvo la intensidad del comienzo, fundamentalmente porque Boca se tiró diez metros contra su arco y tuvo como objetivo claro aguantar el empate. Como Cobreloa las únicas ideas ofensivas de Cobreloa pasaban por los remates de media distancia, entonces todo se hizo muy aburrido y hasta previsible. Los pelotazos se repetían y sólo Carlitos Tevez, con sus gambeta endiablada, le terminó dando algo de frescura a un primer tiempo que arrancó para ilusionar y se fue sin pena ni gloria.
El segundo tiempo se dio parecido. Con los dos jugando en la mitad de la cancha. Pero de golpe Carlitos Tevez se empezó a inspirar y su fútbol iluminó la noche. gambetas, toques habilitaciones precisas. Eso y más formó parte del repertorio de este pibe que está pasando un gran momento. Y lo demostró en la jugada del segundo gol. Encaró decidido, se bancó los las piernas rivales y definió con clase por sobre la cabeza del arquero. Debió ser gol de él, pero dio en el palo y el rebote lo aprovechó Guillermo Barros Schelotto. Gol y dos a uno.
Claro, vino la desesperación de los locales que metieron presión y tuvieron su gran chance. Viene una pelota al área y Abbondanzieri, mal parado, la toca con el brazo. Penal dudoso, pero penal al finl. Y curiosamente Martel, que había jugado muy bien, remató al medio y permitió que Abbondanzieri se luciera.
Ganó Boca, entonces. Y ya tiene medio camino hecho.
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