BOCA FUE CONTUNDENTE EN INGLATERRA
Sorpresa grande se llevaron los jugadores de Boca cuando en el primer ataque del partido, Abbondanzieri salió muy lejos a cortar y se llevó por delante a un rival, justo adentro del área. Más allá de los reclamos, fue un claro e inocente penal. Emerson, con clase, puso el 1 a 0.
Boca sintió el impacto, porque salió como un león herido a llevarse por delante lo que tenía enfrente. No tardó en darse cuenta de que el negocio estaba por arriba, donde Palermo y su cabeza iban a abrir el camino de la recuperación. Dicho y hecho. Tiro libre de Cagna al corazón del área y sin marcas, con llamativa comodidad, el Loco apareció en el segundo palo para meter un cabezazo esquinado.
El partido, a partir de ahí, se jugó en campo de los japoneses. Vargas y Ledesma manejaron la pelota y la distribuyeron siempre hacia adelante, donde Cangele se movió por todo el frente de ataque. No tardó en llegar el segundo. Fórmula repetida: tiro libre al medio del área y esta vez apareció Vargas para desequilibrar de cabeza.
Con la diferencia, el juego se hizo aburrido y casi no hubo más situaciones de peligro hasta el final del primer tiempo. Boca se conformó rápido y retrocedió para cederle la iniciativa a los rivales, a quienes se les vino el mundo encima porque no sabían qué hacer para buscar la igualdad.
Este contenido no está abierto a comentarios

