BOCA GANABA BIEN CON LOS PIBES Y LA LLUVIA PARÓ TODO
Boca arrancó como para ilusionar al más incrédulo. Es que, aún con pibes, jugó un primer tiempo muy bueno, quizás de lo mejor en esta corta era de Miguel Brindisi al frente del equipo. Fue un equipo inteligente, sobre todo ordenado, al que además le sobró vocación ofensiva para buscar el partido ante un rival que no salió de su asombro por el planteo con que se encontró.
Mauro Boselli, un muchacho más que oportunista, aprovechó a los seis minutos una buena jugada colectiva para meter un cabezazo goleador, casi debajo del arco.
Esta diferencia, claro, simplificó el trabajo de los de Brindisi. Que en los primeros minutos dudaron entre replegarse o mantener la presión. Hicieron, de entrada, lo primero y enseguida se dieron cuenta de que el negocio pasaba por defenderse lejos de su arco. Y resultó fundamental en este esquema lo que hizo Carlitos Marinelli. Su zurda, su envidiable zurda, le dio aire a cada uno de los intentos de Boca. Vale detenerse en una gran jugada que hizo. Arrancó a todo ritmo, en posición de ocho, de golpe se frenó, amagó con tirar el centro y sacó un elegante remate al segundo palo. Casi se mete y, la verdad, dejó a todos sorprendidos. Un dato que no es menor: cuentan que Marinelli, por una decisión que ya está tomada, no seguirá en Boca luego de la gira. ¿Qué pasará después de esta actuación? ¿Habrá cambios de planes? Lo bueno de Boca es que, aún con el uno a cero en el bolsillo, nunca se conformó. Es más, Carreño se cansó de desbordar por la derecha y Boselli fue un demonio (con y sin pelota) dentro del área rival. PSV, es verdad, en los últimos minutos del primer tiempo metió una presión intensa y pudo gritar a los 37 minutos, cuando Lucius entró con todo el espacio a su disposición y sacó un derechazo tremendo, a media altura, que Abbondanzieri despejó con sólo dar un paso hacia adelante.
En el segundo tiempo, con la lluvia cada vez más intensa, el partido entró en un pozo del que no pudo salir nunca. Se repitieron las imprecisiones, de uno y otro lado. Boca no tuvo la dinámica ni la presencia ofensiva del arranque. Marinelli, muy cansado, no pudo escaparle a la marca y a la mitad del segundo tiempo le dejó su lugar a Ledesma. Hasta que faltando diez minutos, cuando se jugaba decididamente mal, el agua empezó a caer con mayor intensidad. Y también aparecieron los truenos. El árbitro no dudó: paró el partido y mandó a todos a los vestuarios. Final, victoria y, como están dadas las cosas, título para Boca. Nada mal, por cierto.
Síntesis
Boca 1: Roberto Abbondanzieri; Pablo Jerez, César González, Cristian Traverso, David Reano; Víctor Ormazábal, Matias Silvestre, Carlos Marinelli, Neri Cardozo; Ariel Carreño y Mauro Boselli. DT: Miguel Angel Brindisi
PSV 0: Edwin Zoetebier; Jurgen Colin, André Ooijer, Alex, Michael Lamey; Theo Lucius, Johann Vogel, John de Jong; Johan Vonlanthen, Gerald Sibon, DaMarcus Beasley. DT: Guus Hiddink
Cancha: Old Trafford (Manchester, Inglaterra)
Gol: PT 6m. Boselli
Cambios: ST Jan Vennegoor por Vogel y Jasar Takak por Lucius, 12m Raúl Cascini por Cardozo, 15m Otman Bakkal por Beasley y Jefferson Farfán por Sibon, 23m Pablo Ledesma por Marinelli, 26m Arvid Smit por Ooijer y 28m Franco Cangele por Carreño
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