BOCA JUEGA FRENTE A SAO CAETANO
Está acostumbrado a dejar con la boca abierta a todo el mundo, pero hace tres partidos que sus hinchas permanecen con las suyas cerradas. Por primera vez en el ciclo Bianchi, el más exitoso de esta xentenaria historia azul y oro, Boca pasó tres partidos sin poder gritar. Y aunque no es el único dolor de cabeza del técnico, que también padece en el juego aéreo, su mayor preocupación es volver a gozar en la red. Esta noche ante Sao Caetano, en la revancha de los cuartos de final de la Libertadores, tiene una gran chance para reconciliarse con el gol. Por eso ayer por la mañana, el día previo a este duelo decisivo, le dedicó media hora a la pelota parada.
El Virrey pidió que los camarógrafos no tomaran imágenes y que los fotógrafos evitaran la tentación de los flashes. Y aunque dejó a los cronistas observar el entrenamiento bajo la intensa lluvia del lunes gris, exigió reserva para no avivar brasileños.
Hubo muchas variantes pero, dicho está, sólo se puede anticipar que participaron de los ejercicios ofensivos los once jugadores que esta noche serán locales en el Cilindro de Avellaneda, el mismo equipo que jugó en Brasil con la única modificación de Matías Donnet por Javier Villarreal. Se trató de un ensayo de treinta minutos con dos rivales adicionales: el viento y la lluvia. La improvisada barrera de chapa y hasta las pelotas parecían cobrar vida gracias al clima. El pronóstico meteorológico indica que esta noche continuará el mal tiempo, por eso tiene un plus trabajar bajo esa inclemencia.
“Cuando uno se acostumbra a ganar y a hacer goles, es difícil pasar por esta situación. Pero este equipo tiene fortaleza mental y anímica para salir adelante. Nos vamos a sobreponer a este momento porque Boca es un club grande, con aspiraciones”. Las palabras de Fabián Vargas, el único jugador que dejó su testimonio ayer en Casa Amarilla, dejan en claro que el mensaje de la reconstrucción apunta a recobrar la mística del fútbol y el gol.
¿Cómo se recuperan los gritos que se apagaron hace doce días, desde aquel golazo de Carlos Tevez a los peruanos de Sporting Cristal? “No hay que dejarse llevar por la ansiedad. Hay que agrandarse en las difíciles, como hacía yo”, afirmó José Francisco Sanfilippo, histórico goleador de Boca y San Lorenzo, entre otros. Y apuntó Alfredo Rojas, el Tanque que dejó su huella en las redes durante las décadas del sesenta y el setenta: “Boca jugó con dos equipos distintos ante River y Sao Caetano y con otro frente a Quilmes. Nadie habla de River, que le hizo un gol a Boca, sufrió y apenas le marcó otro a los colombianos (de Deportivo Cali) y no pudo con Chacarita.”
En estos últimos tres partidos, Bianchi apostó a todos sus delanteros: Barros Schelotto, Tevez, Barijho, Cangele, Colautti y hasta Raúl Estévez, postergado durante diez partidos, pero las gargantas de su gente terminaron vírgenes. ¿Hoy se cortará la racha?
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