BOCA LE GANÓ 2 A 0 A INDEPENDIENTE
El desafío en la bella noche de Salta era entre el piberío de Independiente y los muchos suplentes que presentaba Boca… Y los puntos fueron para Boca, nomás, que con más experiencia, mayor presencia y un mínimo esfuerzo ganó 2-0 y se trepó a lo alto de las posiciones de verano, junto a Racing. No fue bueno ni emocionante el partido, pero al menos sirvió para que ambos cuerpos técnicos vieran, evaluaran, corrigieran.
El Chino Benítez, con el Mellizo Guillermo y Palermo en Tandil, apuntó que la dupla Palacio-Delgado es una opción de ataque más que interesante. Y Outes-Ingrao, por caso, le elevarán a Menotti que el chico Ismael Sosa es para tener en cuenta.
De entrada, nomás, se notó que Boca tenía más experiencia. Que se hacía valer más. Que estaba decidido a ganar. Jugadores como Delgado, como Palacio y como Donnet hacían buen pie y se aprovechaban del poco experimentado fondo rival.
Así, Leandro Pereyra, Leandro Mussin, Rubén Salina y —fundamentalmente— Mariano Viola empezaron a sufrir de entrada. Porque Boca, si bien le costaba quedar cara a cara con Navarro Montoya, inquietaba seguido.
Viola era el que menos se afirmaba, ya que por su sector subía Baiano, se le tiraba Donnet, se le aparecía el Chelo. Como cuando a los 13 Delgado lo dejó solo a Donnet y Navarro Montoya le tapó el tiro al enganche.
La defensa, siguiendo el estilo que pregona Menotti —se quedó en Chapadmalal con el resto del plantel—, intentaba salir jugando. Pero Boca, al presionar, sacaba provecho y se adueñaba del terreno y de la pelota.
El único problema de Boca tenía que ver con su propia historia. No se trataba de la polémica camiseta que anoche se vio por última vez, sino de un ex jugador del club: el Mono ahogaba cada intento de gol. Un rato antes de la chilena goleadora, tras centro de Baiano, Palacio quedó cara a cara con el festejo, pero el “1” le hizo la de Dios y le ganó.
Parecía, entonces, que hacía falta un verdadero golazo para romper el arco de Independiente. Y ese golazo llegó a los 41. Tiro libre de Baiano, barrera, la paró el ex Banfield ante el acoso de Viola y, de chilena, la mandó adentro.
¿Qué pasó con Baiano? El lateral derecho de Boca debutó ayer y, si bien tuvo mucha participación, pasó al ataque insistentemente y hasta probó al arco, no terminó de redondear una buena noche: no se lo vio seguro al marcar, recurrió a veces a la violencia (vio la amarilla al bajarlo a Losada) y, al atacar, no desequilibró.
Independiente encontró un poco más la pelota en el segundo tiempo, cuando Boca desaceleró su marcha. Pero cuando volvió a enchufarse, reaparecieron el Chelo y Palacio, llegó el gol de Luis Escalada y, si no hubo más gritos, fue porque Navarro Montoya dijo basta para mí.
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