BOCA LE GANÓ A SAN LORENZO Y YA SE SIENTE CAMPEÓN
Al final, todo fue de Boca. El resultado, la alegría y la sensación de que el Apertura, ahora sí, no se puede escapar. El 1 a 0 terminó siendo justo para el equipo que encaró con más inteligencia el partido. San Lorenzo puso lo mejor que tenía, pero pagó el precio a su falta de potencia en el área de enfrente y a las ingenuidades que lo dejaron con dos jugadores menos.
Desde el comienzo, San Lorenzo mostró que su actitud quería ser la de arriesgar. Y ya a los 45 segundos de partido estuvo cerca, cuando Acosta anticipó a Burdisso en un centro, la peinó de cabeza y la pelota se fue apenas arriba. Otra vez hubo dudas en el área de Boca en un centro a los 4 minutos, y Abbondanzieri despejó con muchos problemas.
Los primeros minutos fueron claramente del equipo de Gorosito, que manejaba la pelota con mucha movilidad y buena técnica en la media cancha. Boca parecía atado, salvo cuando agarraba la pelota un Iarley que quería repetir su actuación consagratoria del Superclásico. Un objetivo del que no terminó lejos.
Y el local empezó a equilibrarlo, a partir de los 10, cuando ajustó las marcas en el medio. Aunque en ofensiva seguía sin generar casi nada. Además volvió a sufrir a los 18 minutos, cuando Perea pifió en el área y Santana, que recibió el regalo, no supo aprovechar.
La primera aproximación seria de Boca al arco de Ramírez fue a los 27, en un centro en el que Iarley, dentro del área, no llegó a conectar la pelota. Demasiado poco para el puntero del campeonato.
Hasta ahí era parejo el partido, con San Lorenzo manejando mejor la pelota, pero sin la supremacía de los primeros minutos. Boca empezó a inclinar la historia a su favor con el empuje de Clemente Rodríguez -una de las figuras del partido- y Schiavi desde el fondo, el despliegue de Battaglia y la presencia de Iarley adelante.
Los de Gorosito empezaron a ponerse muy nerviosos. Perdieron precisión y empezaron a aparecer errores en la línea de fondo, como esa salida falsa de Ramírez a los 32 que casi termina en gol de Colautti. El arquero estuvo bien un minuto después, cuando frenó un tiro peligroso de Donnet desde el borde del área.
Entonces fue el momento de Boca. Esos últimos 15 minutos vieron como llegaban con posibilidades Colautti, Donnet, Iarley, y como Ramírez pegaba un revolcón tras otro en el área.
Ese final dejó muy conformes a los hinchas de Boca y preocupados a los de San Lorenzo. Y si algo le faltaba a un San Lorenzo que necesitaba ganar para terminar de ponerse nervioso fue la tontería de Diego Capria. El defensor se hizo echar por pegarle sin pelota a Iarley desde atrás, en las narices del árbitro. El equipo de Gorosito tenía que encarar casi todo el segundo tiempo con diez jugadores.
Boca trató de meter a San Lorenzo contra su arco y empezó a llegar cada vez con más peligro. Con un denominador común: siempre en las aproximaciones aparecía Iarley.
Y fue el brasileño, que se pareció mucho al que se consagró en el Monumental, el que dio el primer golpe fuerte en el partido: a los 12, un pelotazo de Clemente Rodríguez lo dejó solo ante Ramírez. Definió cruzado y marcó el gol que puede definir el campeonato.
Dos minutos antes del gol, Bianchi había hecho una movida que desequilibró el partido. Hizo entrar a Guillermo Barros Schelotto, que no jugaba hacía más de dos meses, por el colombiano Perea. Creció el peso de Boca arriba y San Lorenzo se tuvo que cuidar más de lo que pasaba de mitad de cancha hacia atrás.
El partido todavía estaba ahí para San Lorenzo, que pese a tener un jugador menos se aproximaba de a ratos con peligro al arco de Abbondanzieri. Pero Morel Rodríguez agravó más las cosas. Como si hubiera querido imitar a Capria, le pegó también sin pelota a Iarley, de atrás y enfrente del árbitro. Un error idéntico que mereció un castigo igual. Expulsión, y San Lorenzo tenía nueve jugadores. Todavía faltaban quince minutos.
Después, San Lorenzo fue puro penar. Boca, la imagen de la falta de contundencia para liquidar la historia. Que lo hizo sufrir hasta el final, porque los de Gorosito tuvieron sobre la hora un corner en el que La Bombonera fue puro nervio.
Pero no hubo espacio para las sorpresas. El campeonato se encaminó definitivamente hacia Boca. Que fue el mejor, el que ganó casi todos los partidos importantes. Y el que ahora puede empezar a pensar en Tokio.
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