BOCA LO DIO VUELTA CON ACTITUD Y SIGUE ARRIBA
Lluvia torrencial en Sarandí. Por varias razones, promesa de buen partido. Algunas de ellas: 1) Arsenal, la gran revelación del campeonato; 2) Boca, el único equipo que llegaba a la 14ª fecha con la tranquilidad de depender de sí mismo; 3) Las ideas ofensivas que ambos pregonan. Suficiente. Con estos condimentos se cerraba la jornada de dominguera del Apertura. El Xeneize iba en busca de tres puntos que le permitieran recuperar la punta del Apertura en soledad. Pero no había que descuidar al local, que todavía se mantenía expectante y prendido en el pelotón de arriba, y disponía una oportunidad inmejorable para acrecentar ese sueño que nadie le puede quitar. Se agotaba la luz natural y empezaba a rodar la pelotita.
No decepcionaron. Al contrario. Salieron a jugar a puro ritmo. Intenso y entretenido ida y vuelta en los minutos iniciales. Contagiaban. Dentro de este cuadro, la iniciativa la tenía Boca. Manejaba la pelota con claridad, aprovechaba los espacios e intentaba lastimar con fútbol. Ante la agresividad rival, Arsenal se replegó en su campo, apostó al contraataque y hasta dispuso de la primera situación. A la salida de un tiro de esquina desde la derecha se pasaron todos y por el segundo palo apareció Raymonda. Ganó la posición y buscó el arco, pero el ángulo era cerrado. La pelota dio en la parte exterior de la red. A todo motor, el arranque era auspicioso.
Lentamente, el dominio xeneize se hizo mucho más notorio. Por izquierda con Morel Rodríguez, uno de los mejores en el conjunto de La Volpe, por derecha a través de Ibarra y por el medio de la mano de Gago. También se sumaban Cardozo y Marino. Decididamente, el visitante era superior. Palacio tuvo una ocasión clarísima para romper el cero. Silvestre bajó, de cabeza, un corner y prácticamente dentro del área chica apareció el bahiense. La enorme tapada de Cuenca evitó lo que era gol cantado. El bicampeón marcaba diferencias a fuerza de profundidad y dinámica de tres cuartos de cancha hacia adelante. Y actitud, claro.
Pero Arsenal no se quedaba atrás ni mucho menos y cada tanto, aunque en cuentagotas, incomodaba. Entre Obolo y Caffa no pudieron definir ante Bobadilla, luego de un buen pase de Raymonda. Enseguida llegó la respuesta visitante: un tiro libre de Ibarra se desvió en la barrera y la pelota le guiñó el ojo al palo izquierdo de Cuenca. Muy cerca. La última de esa primera etapa estuvo en los pies de Palacio, quien recibió un saque lateral rápido de Marino y, de zurda, la tiró a cualquier lado. Boca era más, pero llegaban iguales al descanso. Al partido sólo le faltaba el gol.
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