BOCA: MÁS QUE UN PARTIDO ES UNA COMEDIA DE ENREDOS
Como si la Recopa Sudamericana fuera un partido entre solteros y casados. Como si no hubieran sabido las complicaciones que traería el huracán Frances. Como si no comprendieran que Boca llegó hace cuatro días con toda la incertidumbre posible. Como si lo único que importara fuera el negocio. Con este relajo se manejaron los organizadores de la final entre Cienciano y Boca.
En la madrugada de ayer, Frances entró a Florida por Fort Pierce, 250 kilómetros al norte de Fort Lauderdale, y siguió hacia Tampa. Pero otro huracán arrasó con la cordura y el profesionalismo que debe rodear a un evento de esta magnitud.
Ayer, en seis horas, la Recopa cambió tres veces de día y horario. Un absurdo. ¿Cuándo se jugará? Mañana a las 20.30 de Fort Lauderdale, las 21.30 de la Argentina. Siempre y cuando este mediodía lo autorice el condado de Broward, responsable del estadio Lockhart. Increíble.
La Recopa se pasó de febrero a setiembre y Boca pidió postergarla del domingo 5 al lunes 6 para contar con los convocados a la Selección. Se venía Frances, pero los organizadores forzaron a que Boca viajara. Y entonces llegó la tragicomedia de enredos.
Quedó claro que las condiciones climáticas no permitían jugar hoy: en Florida hubo cuatro millones de personas sin luz y destrozos (ver página 24 del cuerpo principal del diario).
Pedro Pompilio, vicepresidente de Boca, anunció: “La Confederación Sudamericana dispuso que se juegue el martes, en horario a confirmar, pero que le permita a Boca tomar el último vuelo de American Airlines (23.15) para llegar el miércoles a Buenos Aires.” Y agregó: “No se manejó otra alternativa ni quedarse un día más. Si no se juega el martes, será un problema del organizador”.
Poco después, el jefe de prensa del evento, Gabriel Gabor, envió un correo electrónico anunciando el encuentro para el miércoles a las 18.30 hora local. Así se lo habían informado desde Kics International, empresa que lo contrató y que a su vez recibió esa directiva de Traffic Sports USA, la compañía de marketing deportivo a la que contrataron los organizadores.
Si todo puede parecer confuso, lo que continúa aún es peor. Eduardo Ostrogovich, representante de los organizadores —la ciudad de Los Angeles, dueña de los derechos del partido— llegó a las 17 aquí y le confirmó todo a Clarín.
“La idea es jugar el miércoles, porque el gran problema es que la policía está trabajando hace días en turnos de 12 horas, por el huracán, y por cuestiones gremiales tiene que descansar —continuó—. El condado nos va a comunicar a partir de cuándo se puede programar el partido y bajo qué condiciones”, dijo.
—Pero mire que Boca no quiere jugar el miércoles…
—…
Dicho y hecho. Pompilio y Juan Carlos Crespi, del Departamento de Fútbol, sólo le dijeron a Ostrogovich: “Si Boca no juega el martes, nos vamos.” Se levantaron de la mesa y se fueron. Jorge Antico, nexo de la Conmebol y Fox Sports, se puso del lado de Boca y fue más diplomático con Ostrogovich. Juntos se fueron a ver el estadio, después de que a la cadena de TV le cerraron las cuentas para que el partido se juegue mañana.
“El estadio está perfecto. El césped, impecable”, le dijo Antico a Clarín al regresar. Ostrogovich entendió que debía dar marcha atrás. Pero no lo hizo de la mejor manera. A Gabor, al mismo al que le habían dicho que enviara un correo electrónico anunciando el partido para el miércoles, le avisaron que hablara de “un malentendido y problemas de transporte” y que todo pasaba para mañana.
Este mediodía habrá una reunión clave en las oficinas del condado, cuyo alcalde es Ilena Lieberman, que váyase a saber si estaba enterada de la Recopa. Para que el bochorno no termine en un papelón insalvable, ojalá el partido se juegue mañana. Es que el fin de semana se viene el huracán Ivan. Demasiado para una semana que pintaba tranquilita.
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