BOCA PERDIÓ 1 A 0 CON EL ATLÉTICO DE MADRID
Aburrieron. del principio al final. Sí, a no dudarlo, fue somnífero lo que entregaron Atlético de Madrid y Boca en un amistoso chato, con pocos atractivos, de esos que no entusiasman por nada. Cuesta, después de un repaso muy cuidadoso, encontrar un jugadas netas de peligro. La más clara fue el gol de los españoles: centro al corazón del área y Torres, con un cabezazo esquinado, puso el 1 a 0 definitivo.
Parecía prometedor el primer tiempo entre Atlético de Madrid y Boca. Porque en los primeros minutos, apenas, los dos mostraron una actitud ofensiva. Se adelantaron en el campo y se ilusionaron los muchos hinchas que asistieron al estadio Vicente Calderón. Pero fue una ilusión óptica que no tardó en diluirse, ya que empezaron las imprecisiones y los pelotazos sin destino. Conclusión: los silbidos aparecieron de golpe.
Boca, dentro de todo, se mostró más prolijo. Nada del otro mundo, es cierto, pero trató de pararse en la cancha con la consigna de buscar el arco rival. Como le faltó el conductor (Tevez quedó en el banco en el arranque), entonces se necesitaba el hombre que trasladara para generar fútbol de tres cuartos de cancha hacia arriba. Vargas mostró su voluntad y de a ratos lo hizo bien, pero no tuvo presencia para asumir el rol de líder. El mellizo Guillermo, impaciente como siempre, no se bancó quedarse arriba e instintivamente se tiró atrás para agarrar la pelota. Tampoco esta fue la solución.
El partido, en la mitad de la parte inicial, entró en un estado de aburrimiento total. La pelota iba y venía, sin destino. Fue así que los defensores se hicieron fuertes con el simple recurso de esperar con los ojos abiertos y despejar. Una caso a destacar: el colombiano Perea. Cortó bien tanto de arriba como de abajo, desde uno y otro ángulo.
¿Boca pudo irse con la ventaja después de los cuarenta y cinco minutos iniciales? Tuvo tres chances: un remate de Vargas y dos de Colautti. Todas fueron bien resueltas por Burgos.
En el segundo tiempo nada cambió. Se repartieron la pelota y la gente se aburrió de lo lindo. Hasta que llegó el gol de Torres y de ahí en adelante el Atlético justificó la diferencia con una actitud un poco más ambiciosa que Boca.
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