BOCA- RIVER, PRIMER ACTO
Le damos la importancia que se merece este tipo de amistosos. Seguro que River es River. Pero para nosotros es un partido preparatorio. La meta es llegar bien bien al inicio de los torneos. Eso lo tengo muy claro”. La frase es repetida hasta el hartazgo por Carlos Bianchi. Cada vez que se aproxima un superclásico veraniego el entrenador relativiza su importancia. Pero, por las dudas, esta noche va a implementar la estrategia que mantiene desde el verano del 99: mete lo mejor que tiene a mano y después casi siempre goza… Para que cambiar ¿no?…
Es así. Históricamente el Virrey le fue bastante bien en cada primer encuentro estival. Y en casi todos los casos, según las circunstancias, Bianchi puso a los más titulares de ese momento. En el 99 Boca ganó 2-1 y en el 2001, 1-0. Repitió en 2003 (1 a 0 con gol del Equi González). Empataron en 2002, 1-1. Ahora, en Mar del Plata y contra el River de Astrada, Bianchi intentará extender la racha favorable, pero sin descuidar su planificación.
Le importa mucho. En estos 15 días de pretemporada toda la atención de Bianchi estuvo puesta en la preparación física. En segundo lugar, anda en la búsqueda de aceitar la máquina. Pero, paralelamente, hay un tema que desvive tanto a Bianchi como al profe Julio Santella: las lesiones. Suele decir el DT: “Lo único que quiero es no tener que lamentar lesiones”. Hasta el momento, salvo nanas menores que padecieron Donnet, Barijho y Cagna, sus deseos parecieron “órdenes”.
Le importa poquito. El resultado: “Uno nunca juega para perder, ni con River ni con nadie. Siempre se juega para ganar. Pero en estos momentos hay que ver cómo está la preparación, en qué nivel y otras cuestiones”.
La semana pasada elogió la actitud de Astrada de restarle importancia a estos duelos: “Lo felicito. Sabe bien que es lo que quiere, le va a ir bien. Tiene las cosas claras. Sabe que los objetivos no son estos amistosos”.
—Pero Carlos, en el 2000 Ramón Díaz se fue tras perder con un equipo de juveniles de Boca…
—Ustedes (en referencia a los periodistas) son muy categóricos. ¿Están seguros de que se tuvo que ir por ese partido? Tal vez no fue por eso sólo…
No le importa nada, lo que digan o hagan los demás. “No sé con qué equipo jugará River. Yo me fijo en Boca. Nada más”, deslizó Bianchi aquí, el jueves. Ya, a esa altura, era una fija que iba a poner a los titulares, más allá de que Astrada había anunciado su apuesta a los pibes.
Al ser consultado sobre estas cuestiones de poner a los juveniles y sus riesgos, entregó una sentencia: “Yo digo que el tema de la edad es relativo. Basualdo a los 38 años corría como un pibe. Entonces, la edad en el fútbol cuenta hasta ahí nomás”.
Fernando Gourovich, TANDIL. ENVIADO ESPECIAL
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LEONARDO ASTRADA
La meta está en otro lado
El primer síntoma saludable que mostró Leonardo Astrada en su nueva faceta de entrenador fue entender que por más que el rival sea Boca en este verano el objetivo es otro. Por eso declaró: “No vamos a modificar el plan de trabajo por los amistosos de verano. Si yo arriesgo jugadores ahora y no los tengo para la competencia oficial, quizás después no puedo durar mucho en el cargo”. Simple. Y eso que ya supone que Carlos Bianchi pondrá lo mejor que tiene a mano…
Astrada pensó en mayoría de jugadores que serán suplentes a la hora de la competencia oficial para probarlos y así ir viendo cómo va a depurar el plantel de cara a este semestre. Mientras, los jugadores de más experiencia permanecerán en Buenos Aires: Tuzzio, Ameli, Coudet, Gallardo, Salas, Virviescas, Cavenaghi y los recién incorporados Juan Fernández y Ariel Garcé, que aprovecharán para ponerse a punto y se entrenarán sábado y domingo sin descanso.
Lo seguro es que el nuevo entrenador de River sabe que cada enfrentamiento ante Boca es una dura prueba para su equipo. Que los ojos estarán posados en él y en sus dirigidos. Y sabe bien, también, que otro entrenador que no tuviera el respaldo que él tiene de los hinchas, seguramente no podría darse el lujo de jugar ante suplentes contra el Boca de Bianchi plagado de titulares.
En conferencia de prensa Astrada manifestó: “Somos un grupo técnico del cuál yo soy la cabeza. Pero debo delegar cosas para no volverme loco. Y debo confiar a ciegas en mi equipo para llevar todo adelante”. Clarito. Así, el DT escuchó claramente las palabras del preparador físico Gabriel Macaya: “El grupo de los de más experiencia necesita trabajo físico y no partidos. Todos sabemos cuánto y qué dan futbolísticamente. Lo que ellos necesitan es no perderse los tres días de entrenamiento que implican jugar un encuentro”. Así, Astrada entendió que si los titulares jugaban hoy ante Boca, se iban a perder entre 9 y 12 trabajos físicos…
Lo casi seguro es que para el partido del miércoles ante Racing en Salta varios de estos futbolistas reservados hasta ahora jugarán su primer partido del año ya que el trabajo programado estaría casi cumplido. A su vez, aún es una incógnita quiénes jugarán el último clásico ante Boca, en Mendoza el 4 de febrero, ya que si bien el plan de trabajo posibilitaría un segundo partido de los titulares, la proximidad del partido ante Deportivo Táchira, (por la Copa, se juega el 11 en Venezuela), trabaría la chance de ver al mejor River.
Ayer, el Jefe dejó un par de precisiones en Ezeiza refiriéndose el partido en sí y a la mini polémica que se armó entre Sambueza (dijo que él va a tirar caños como en cualquier partido) y Cascini (contestó que quizás se le iba a escapar alguna patada): “Son cosas lindas que le dan más clima al partido. Lo bueno es que Sambueza hace lo que promete…”
Se largó el superclásico entonces. Uno en el que Astrada no transa sus ideas por más que enfrente esté el Boca más ganador de la historia. Más que un detalle…
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