BOCA VIAJA A BRASIL ESTA TARDE PARA ENFRENTAR MAÑANA AL SAO CAETANO
Schiavi, Burdisso, Perea, Cagna y compañía, todos los que conforman el equipo de pecheras naranjas, se abrazan. Saltan y festejan. Corean en el mismo instante un “Dale campeón, dale campeón” que retumba en la helada tarde de martes. Disfrutan el triunfo en un picado en espacios reducidos. Uno de los azules, como para ratificar una vez más que no le gusta perder a nada, Cascini, en señal de bronca, patea cada pelota que pasa cerca suyo contra esos jugadores que gozan. Y después, por supuesto, sonríe. No es para dramatizar, claro… Se trata apenas de un entrenamiento.
Esa es la imagen-símbolo rescatada ayer a la tarde en Casa Amarilla, una escena que sin dudas refleja una evolución anímica de Boca en su segundo día después de la caída ante River en la mismísima Bombonera.
El lunes no se habían observado rostros derrumbados, pero tampoco sobraban las carcajadas y las bromas. En cambio, el martes fue mucho más positivo. Dejó varias perlas más que distendidas ese picadito entre dos equipos que se alternaban defendiendo y atacando en un mismo arco. Vaya si es valiosa la recuperación espiritual que se advierte considerando que mañana Boca irá por la reivindicación nada menos que en Brasil, ante Sao Caetano, por los cuartos de final del torneo que se especializa en ganar, la Copa Libertadores.
El acelerado proceso de reconstrucción que impone el calendario, Boca lo viene recorriendo sin grandes sobresaltos. Por ejemplo, el único obstáculo del día fue el dolor en el isquiotibial izquierdo por el cual se le realizó a Matías Donnet una resonancia magnética “por precaución”. Es que se trata de una molestia que no le impediría al mediocampista viajar a Brasil. Si se complica a último momento su situación, subirá al avión Pedro Iarley.
No extrañó, por otro lado, que Carlos Tevez, Clemente Rodríguez y José María Calvo dejaran el estadio muy apurados. Es que debían presentarse a declarar en el Tribunal de Disciplina de la AFA por las expulsiones del fin de semana, que a Carlitos y al Pampa le costarían una fecha de inhabilitación y al marcador lateral izquierdo, tres.
Después, todo está en orden. Boca se entrenará por última vez en Buenos Aires hoy por la mañana, en Casa Amarilla, y a la tarde partirá a San Pablo.
Alrededor de la formación, en principio, sólo restaría definirse quién será el marcador lateral de recho: ¿Luis Perea o el Pampa Calvo? El resto sería el mismo equipo que perdió con River, con el ingreso de Javier Villarreal por Donnet. Entonces, Abbondanzieri; Perea o Calvo, Schiavi, Burdisso, Rodríguez; Villarreal, Cascini, Vargas, Cagna; Barros Schelotto y Tevez saldrían desde el arranque en Brasil a buscar la resurrección, a capturar un triunfo crucial, algo en lo que Boca ya es especialista…
Este contenido no está abierto a comentarios

