BODEGAS PROYECTAN TRIPLICAR LA PRODUCCIÓN EN 15 AÑOS
El sector de la vitivinicultura dibuja un horizonte de 1.400 millones de dólares en exportaciones en el plazo de quince años, contra los 400 millones logrados en 2004, de acuerdo con una proyección realizada hoy por empresarios del sector.
Los empresarios anunciaron la realización del “Primer Foro Internacional de Vitivinicultura: El desafío exportador”, que se realizará en Mendoza el 2 de septiembre próximo.
El Foro es organizado por Bodegas de Argentina, la entidad empresaria que reúne a más de 140 bodegas asociadas.
El programa de actividades prevé la asistencia del ministro Roberto Lavagna y empresarios de más de 250 compañias líderes, como así también de visitantes de Chile y Brasil.
Los temas a debatir serán: la exigencias de los mercados internacionales, tamaño competitivo de las empresas, las cadenas de distribución, competitividad de los vinos argentinos, regulaciones en los distintos mercados, inversiones para exportar y promoción de otros países exportadores.
Mario Giordano, de Wines of Argentina, dijo que lo que realmente falta en la Argentina es “una política de promoción de los vinos en el mundo”.
En ese sentido, puntualizó que hay gobiernos que invierten hasta 25 millones de dólares en promocionar este tipo de producto, mientras que en la Argentina se puede llegar a los 5 millones de pesos, pero que son aportados exclusivamente por los privados.
No obstante, el rubro está en plena expansión gracias al fuerte crecimiento de las exportaciones en desmedro del mercado interno.
Sobre este punto, Guillermo Barzi, presidente de Establecimientos Humberto Canale, puntualizó que a principio de los 90 el sector exportó por 10 millones de dólares y esta cifra se incrementó a 400 millones el año pasado.
Además, las proyecciones, que permite el reposicionamiento de los vinos argentinos en el mundo, establecen un horizonte de exportaciones de 1.400 millones de dólares en 10 años.
En contraposición, el mercado interno fue en plena caída en los últimas tres décadas, aunque en este caso influyó el cambio en el hábito de consumo de tomar menos vino pero de mayor calidad.
Fue así que de un consumo anual que llegó a los 90 litros por persona a fin de los 60 y principio de los 70 y bajó a los 32 litros de la actualidad, según especificó Javier Merino, de Area del Vino.
“La relación precio-calidad de los vinos argentinos es excelente”, coincidieron en afirmar los empresarios en la conferencia de prensa que brindaron para anunciar la realización del Foro.
El buen negocio que significa hoy la “marca argentina” llevó a una explosión de bodegas de distinta envergadura y con capitales de diversa procedencia.
Hoy hay unas 430 bodegas que operan una 2.200 marcas, lo que hace complejo un ordenamiento en el mercado interno.
Todo este proceso se reflejó en un nivel de inversiones de 1.400 millones de dólares en los últimos diez años en el sector de la vitivinicultura argentina.
Barzi explicó que en el país se dio un proceso que resultó “favorable” para la producción, ya que “las políticas de los 90 permitieron la incorporación de tecnología y la apertura de los mercado, mientras que la devaluación fijó un tipo de cambio muy competitivo”.
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