BOGGIANO AMENAZA CON FUERTES DENUNCIAS EN LOS ALEGATOS FINALES
Antonio Boggiano anticipó esta mañana que en los alegatos finales del juicio político en su contra, que comenzarán en minutos en el Senado, dirá “cosas que se relacionan con la vida institucional del país”. Ayer, allegados al suspendido juez de la Corte Suprema habían afirmado que en su testimonió habrá “declaraciones de gravísima trascendencia institucional”.
Después de que el Senado rechazara ayer el último recurso presentado por Boggiano y tras las últimas presentaciones de la defensa y la acusación, al juez sólo le quedará esperar hasta la primera semana de octubre, probablemente el 6, a que se dicte la sentencia.
“No abro juicio, sólo quiero saber cuál será la decisión final y los fundamentos del veredicto”, dijo Boggiano en declaraciones a radio Mitre. Fue antes de llegar al Congreso, cerca de las 11.20. Allí ya no hizo declaraciones.
La aplastante mayoría que ayer, en un trámite rápido y sobre tablas, rechazó el último recurso del juez hace suponer que también será mayoritaria la postura de destituirlo, con lo que se convertiría en el quinto magistrado de la Corte que deja su cargo (todos conformaron la llamada “mayoría automática” menemista en los ‘90) desde que asumió Néstor Kirchner.
Boggiano había pedido que se le tomara “declaración indagatoria” antes de los alegatos, para defenderse en persona, y en el recinto, frente a los legisladores. La indagatoria es un trámite procesal que está en el Código Penal, pero no existe en el reglamento de juicio político y, de hecho, nunca se aplicó en ningún proceso en el Senado. También pedía que se reabriera el período de prueba y, por lógica, que se postergara la fecha del veredicto.
Al presentar la resolución, Cristina Kirchner, presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, sostuvo que está “más que acabadamente cumplimentado” el derecho de defensa y recordó que Boggiano presentó por escrito su descargo, hizo una ampliación oral el 22 de junio, y hoy será oído por tercera vez en los alegatos.
El rechazo tuvo sólo dos votos en contra: Eduardo Menem y el neuquino Pedro Salvatori. Menem dijo que éste “no es un juicio político, sino un juicio politizado” y que “no se puede negar” el pedido, pero nadie más lo acompañó.
Hoy también el magistrado aseguró que la eventual decisión de destituirlo sería “esencialmente” política.
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