BOGGIANO: EL SENADO VOTA HOY EN MEDIO DE UNA PELEA POLÍTICA Y JUDICIAL
El Senado destituiría esta tarde al juez de la Corte Antonio Boggiano, en medio de la polémica política abierta por el propio juez (había dicho que el Gobierno lo “traicionó”) y una complicación judicial de último momento: ayer, la Corte integrada por conjueces anuló la suspensión preventiva que pesa sobre el magistrado y lo restituyó en el cargo.
Anoche los senadores realizaban los últimos conteos de votos, y en todos el pronóstico era similar: unos 40 votos a favor de destituir al juez (entre peronistas, radicales y aliados), contra apenas una docena para absolverlo. La restitución duraría, así, menos de 24 horas y se convertiría en abstracta esta tarde.
El fallo de los conjueces —nueve presidentes de Cámaras Federales elegidos por sorteo— tomó por sorpresa a los senadores. En junio de 2004, otra Corte suplente había rechazado reclamos similares del ex juez Eduardo Moliné O’Connor, sobre la base de que la Justicia no puede avanzar sobre una atribución conferida por la Constitución al Congreso.
Pero ayer, los nuevos conjueces (sólo uno se repite de aquella integración) tomaron dos decisiones principales:
Anularon la suspensión preventiva sobre Boggiano y ordenaron restituirlo en el cargo.
Y anunciaron que seguirán estudiando el “fondo del asunto”: el pedido de nulidad de la acusación y la recusación de 34 senadores.
En los pasillos del Senado se decía que el fallo “no tiene ningún valor” para frenar el juicio, y que hoy se tratará el fondo de la cuestión en el recinto, cuando se voten los cargos. Al menos hasta anoche, no pensaban votar ninguna referencia a la resolu ción de los conjueces.
Además, aseguraban que “de ningún modo” está planteado un conflicto de poderes entre el Legislativo y el Judicial.
Sin embargo, con el antecedente de la señal de ayer a favor del juez, un conflicto de poderes podría producirse en el futuro próximo: por ejemplo, si aceptan las recusaciones planteadas o algunas de ellas (Boggiano recusó a todos los que votaron contra Moliné). Fuentes judiciales dijeron que podrían ordenar el apartamiento de la mismísma Cristina Kirchner, lo que le daría nuevos ribetes políticos al conflicto.
Lo concreto es que, si es destituido, Boggiano acudirá de inmediato a la misma Corte de conjueces con un recurso extraordinario. La puerta quedó abierta y abre interrogantes sobre el definitivo final del caso.
Hay otro dato que intranquilizó a los legisladores: dos conjueces pidieron directamente que se suspenda el trámite de enjuiciamiento. Si hubiera triunfado esa postura, “el conflicto de poderes se hubiera planteado de inmediato”, reconoció un senador.
En el terreno político, fue el mismo Boggiano el que disparó la polémica en las últimas horas. Habló de “traición” del Gobierno y desde la Casa Rosada salieron a responderle.
Pero, al menos hasta anoche, las cosas no habían cambiado en la Cámara alta. El juez está acusado casi de los mismos cargos por los que ya fue destituido Moliné, en diciembre de 2003, y los senadores dicen que “no se puede medir con varas distintas” ambos casos. La principal es la causa “Meller”, el aval que dio la Corte para que esa empresa cobre una vieja deuda por la impresión de guías telefónicas para la ex ENTel. El perjuicio al Estado fue calculado en 400 millones de pesos, aunque un decreto de Kirchner ordenó no pagar.
Boggiano ha dicho que su voto fue distinto al de Moliné, porque éste entró al fondo de la cuestión y el ahora enjuiciado se limitó a decir que no era materia para la Corte. Pero “ambos votos conformaron la misma mayoría que podría perjudicar al Estado”, razonan en el Senado.
Su defensa no cambió el parecer de los senadores, que siguieron pensando lo mismo después de que, la semana pasada, hiciera el alegato final y calificara al juicio como “una infamia”.
Boggiano —acusado de mal desempeño por 14 cargos, en tres causas— es el último de los cinco integrantes de la llamada “mayoría automática” que acompañó al menemismo, todos fuera de la Corte a partir de la ofensiva lanzada en el inicio de la gestión de Néstor Kirchner. También se fue Augusto Belluscio a principios de este mes, cuando cumplió 75 años, de modo que la nueva vacante sería la sexta en el Tribunal de nueve miembros.
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