Boggiano sigue yendo a la Corte y todavía apuesta a una restitución
Sus planes a mediano plazo son ponerse a trabajar un poco acá y un poco en Europa: además de reflotar un estudio jurídico familiar, en Buenos Aires, los ofrecimientos de trabajo más concretos son para Ginebra y Londres. Pero varios de sus colaboradores lo escucharon comentar sus preferencias por Roma, donde además lo seduce su cercanía con el Vaticano, y su cargo "ad honorem" como consejero del Papa en asuntos de Derecho Internacional. A dos meses de que el Senado lo destituyera de la Corte Suprema, Antonio Boggiano sigue asistiendo en forma esporádica a su despacho, y sobre todo apostando a la esperanza de que la Corte, integrada por conjueces, pueda rever su remoción del Tribunal. La próxima cita para analizar su caso es el 6 de diciembre.La apuesta de máxima de él y sus defensores es que estos conjueces "pongan las cosas en su lugar y dejen en claro que ningún juez puede ser removido de su cargo por el contenido de sus sentencias", como —entiende— ocurrió con la causa Meller, que le valió la destitución a Boggiano y a otro de los ex integrantes de la llamada "mayoría automática" menemista, Eduardo Moliné O’Connor.La apuesta de mínima, en cambio, es que los conjueces se pronuncien al menos contra la inhabilitación para ejercer cargos públicos que le impuso el Senado, y a favor del derecho del ex juez de acceder a su jubilación, luego de 35 años de aportes a la Justicia. Para Boggiano éstos últimos puntos no tienen mayor sentido, al lado de la necesidad de que exista "una defensa clara del derecho de los jueces a no sentirse cuestionados por el contenido de sus sentencias".El máximo punto de tensión interna que provocó este caso en la Corte se produjo en la primera quincena de octubre, cuando Boggiano, argumentando que su destitución aún no estaba firme, insistía en concurrir a los plenarios del cuerpo y firmar las resoluciones del día. Durante un par de semanas algunos jueces parecieron jugar a las escondidas, se suspendieron un par de plenarios, y varias causas fueron firmadas en privado, en cada despacho. Pero luego, la intervención de tres de los jueces más nuevos del Tribunal convenció a Boggiano de no insistir con la firma de las sentencias, para evitar así eventuales planteos de nulidad. Luego de una reunión que hubo en su despacho, Boggiano salió a decir que no iba a "entorpecer de ninguna manera el funcionamiento de la Corte". La visita efectiva tuvo como protagonistas a Eugenio Zaffaroni, Elena Highton y Ricardo Lorenzetti, según fuentes del Tribunal.Boggiano había presentado un recurso extraordinario ante el Senado, cuestionando la sentencia por la cual se lo destituyó e inhabilitó el 28 de setiembre pasado, y cuando este recurso fue rechazado se presentó en queja ante la Corte. La defensa del juez sostiene que, según doctrina de la misma Corte y del actual procurador general, las sentencias de destitución surgidas de un juicio político son revisables por el Poder Judicial "si hubo violación del derecho de defensa del acusado".Un día antes de la destitución de Boggiano, el 27 de setiembre, esa misma Corte de conjueces declaró admisible un recurso presentado por Boggiano, y dejó sin efecto la suspensión del juez en sus tareas. Para los abogados de Boggiano, la decisión de lo conjueces de admitir el recurso debería haber derivado en una suspensión del juicio político por parte del Senado.Esta semana, los conjueces de la Corte comenzaron a analizar el tema. El cuerpo que decidirá si el juez destituido recupera o no su cargo, donde se desempeñó durante 14 años, está integrado por los mismos camaristas que el 27 de setiembre lo restituyeron en sus funciones. A excepción de Tomás Inda, uno de los jueces que había votado a favor de Boggiano pero que fue reemplazado recientemente por Antonio Pacilio. Fue luego de que el Consejo de la Magistratura suspendiera a Inda en su cargo por su actuación en la causa por la "Masacre de Margarita Belén", el fusilamiento de detenidos en Chaco durante la dictadura.Habrá que esperar, entonces, para ver hasta dónde este cambio modifica el apoyo inicial con que había contado Boggiano entre estos conjueces. Y hasta dónde, en caso de encontrar motivos suficientes, estará este cuerpo dispuesto a involucrarse en un conflicto de poderes.
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