BOLICHES PORTEÑOS, DESTINO DEL ÉXTASIS
La policía aduanera investiga quiénes iban a ser los destinatarios de unas 50 mil dosis de éxtasis secuestradas a un cartonero que había llegado al aeropuerto de Ezeiza desde París, aunque aseguran que el cargamento tenía como final de ruta los boliches de la noche porteña. Ahora resta identificar a sus potenciales distribuidores.
Fuentes del Departamento Drogas Peligrosas de Aduana dijeron que el cartonero de 23 años apresado el sábado será indagado hoy por el juez Marcos Aguinsky, en su despacho de los Tribunales penales económicos de Capital Federal. El muchacho deberá responder por los cargos de tráfico de estupefacientes.
“Tenemos claro que el destino final de la droga eran los boliches porteños, pero no sabemos quiénes eran los distribuidores en el país, y eso es lo que se investiga”, dijeron las fuentes.
Dos millones de pesos
El cartonero fue detenido el sábado en el aeropuerto internacional de Ezeiza cuando recién llegado de Francia intentaba ingresar con más de 50 mil dosis de éxtasis valuadas en al menos 2 millones de pesos.
Para los investigadores de Aduana este cargamento representa el mayor secuestro de ese tipo de droga en los controles aduaneros del país.
Las fuentes indicaron que en la venta minorista de la movida nocturna porteña cada pastilla de éxtasis está valuada entre 40 y 50 pesos, por lo que estimó que el valor de las 50 mil dosis oscila entre 2 y 3 millones de pesos.
El pasajero arribó a Ezeiza alrededor de las 8 del sábado en un vuelo de la empresa Air France, procedente de la ciudad de París, según indicaron las fuentes. Los voceros contaron que al hacer el control aduanero los rayos X detectaron un bulto extraño en su valija.
El bulto era una bolsa negra recubierta con papel carbónico -para burlar los rayos-, en cuyo interior había 50 mil pastillas. Luego, los reactivos químicos comprobaron que se trataba de comprimidos de éxtasis.
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