BOLIVIA: EL CONGRESO ANALIZARÁ MAÑANA LA RENUNCIA DE MESA
El ministro de Presidencia de Bolivia, José Antonio Galindo, presentó hoy al Congreso la carta de renuncia del presidente Carlos Mesa, pese al pedido de centenares de manifestantes que llegaron al Palacio de Gobierno para darle su apoyo. La nota del mandatario fue recibida a las 12.15 (hora argentina) por el titular del Congreso, Hormando Vaca Díez, quien anunció que el Congreso debatirá mañana la dimisión del presidente.
“No puedo seguir gobernando por amenazas que estrangulan al país” , señala la carta en alusión a las amenazas de paralizar el país por el diputado cocalero Evo Morales, quien exige la aprobación de una ley de hidrocarburos considerada confiscatoria y la inmediata convocatoria a una asamblea constituyente.
“Siento que en estas circunstancias me es imposible seguir gobernando, que el país requiere con urgencia construir una alianza que le permita avanzar sin la espada de Damocles de la presión, los bloqueos y las demandas irracionales que se han multiplicado en todo el territorio nacional y amenazan con incendiarlo todo”, agrega la nota de Mesa.
Al recibir la nota, el senador Vaca Díez, que pertenece al Movimiento de la Izquierda Revolucionaria del ex presidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), recordó que, según el reglamento del Congreso, la sesión para discutir la renuncia del jefe de Estado debe convocarse “con 48 horas de anticipación”. Pero luego anunció un acuerdo con los jefes de bancada para realizar mañana una sesión anticipada y tratar la renuncia.
El mandatario había comenzado el día con un paseo en auto por el centro de La Paz y luego se instaló en su despacho, donde preparó su carta de renuncia. En su recorrida recibió nuevas muestras de respaldo a su gestión y al llegar a la Casa de Gobierno fue aplaudido por cientos de bolivianos que habían llegado hasta la Plaza Murillo para expresarle su apoyo.
Mesa, que goza de una popularidad del 60% en las encuestas independientes, pero que vive un duro conflicto con sindicatos, dirigentes regionales y cívicos, tuvo que salir anoche dos veces a los balcones del palacio de Gobierno para agradecer a la multitud congregada para expresarle su apoyo.
El presidente anunció su decisión ayer, en una sorpresiva aparición en la televisión, en reacción a una ola de bloqueos de rutas y una ofensiva sindical contra las empresas petroleras y las privatizadas de servicios públicos (Edición impresa).
El mandatario dijo en un discurso al país que no podía gobernar en las presentes condiciones y acusó al dirigente cocalero Evo Morales y al líder vecinalista Abel Mamani por la crisis. Y rechazó las presiones de ambos para reducir la cota de ganancia de las petroleras y la finalización de contratos de servicios públicos.
Explicó que decidió dimitir en razón de que no quiere reprimir los bloqueos como ocurrió en octubre de 2003, durante los choques que causaron decenas de muertos y la caída del gobierno liberal de Gonzalo Sánchez de Lozada de quien era su vice.
No son pocos los que creen que el anuncio fue un gesto de presión para renovar poder. El mandatario dejó en manos del Congreso, cuyo titular es el senador Hormando Vaca Díez, la aceptación o rechazo de la dimisión. En caso de ser aceptada, el jefe del Congreso debería asumir la presidencia para completar el mandato constitucional hasta el 2007.
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