BOLIVIA: LOS ALIADOS LE RESTAN APOYO, PERO SÁNCHEZ DE LOZADA RESISTE
Mientras sus aliados evalúan la posibilidad de reclamarle su alejamiento del poder, el presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, reiteró hoy que no renunciará y volvió a denunciar un “golpe de Estado” en su contra. Todo esto en el marco de las protestas que hoy prometen intensificarse en La Paz y otras ciudades.
“Yo no puedo contemplar la posibilidad de una renuncia”, afirmó Sánchez de Lozada a la radio Cadena Solar, conformada por radios de Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, Chile y Bolivia. También reiteró que en su contra hay un movimiento “narco-sindicalismo, terrorismo y un gran esfuerzo para destruir nuestra democracia”.
En tanto, el dirigente de la Nueva Fuerza Republicana, Manfred Reyes Villa, aliado del presidente boliviano, anunció hoy que se reunirá de emergencia con el mandatario para analizar la propuesta de renuncia que hace la oposición.
La crisis en Bolivia llegó a un punto en el que “no podemos remar contra la corriente. Tenemos que buscar una salida lo más pronto posible, porque no podemos ir contra la democracia”, señaló Reyes Villa.
“Hemos hecho todo lo posible para salvar la crisis”, dijo el líder de la NFR (centroderecha), y agregó que “tenemos que ser responsables por sobre todas las cosas. Ha llegado el momento de definiciones porque el país no puede seguir en la incertidumbre”.
El pronunciamiento de Reyes Villa tiene lugar en momentos en que se espera en La Paz la llegada de dos mediadores enviados por los presidentes Néstor Kirchner y Luiz Inacio Lula da Silva, para mediar entre el gobierno y la oposición boliviana.
La misión integrada por el secretario de Asuntos Latinoamericanos de la Cancillería argentina Eduardo Sgiuglia y el brasileño Marco Aurelio García, asesor especial en Política Exterior.
La situación en la capital boliviana era en la mañana de hoy de relativa calma, tras una multitudinaria marcha que ayer se concentró en el centro de la ciudad para exigir la renuncia del presidente, al que se responsabiliza por las más de 80 muertes -según grupos de derechos humanos- provocadas por la represión de las protestas en el último mes.
Mientras para hoy se esperan nuevas marchas en varias ciudades, la población intentaba conseguir alimentos en medio de un desabastecimiento cada vez más notorio.
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