BOLIVIA NO DEVOLVERÁ ARMAS A ESTADOS UNIDOS
La primera reacción de Morales no bien conoció la decisión de “descertificar” a la unidad de elite antiterrorista anunciada por el comandante del Grupo Militar norteamericano en La Paz, coronel Daniel Barreto, fue la de rechazar el “chantaje” y el intento de fuerzas externas de “intimidar y amedrentar”.
Barreto comunicó el 3 de marzo que la asistencia de cooperación y entrenamiento a la Fuerza Contraterrorista Conjunta (FCC) “será recortada de inmediato debido a los recientes cambios de comandantes en la unidad”.
Morales respondió inmediatamente que “porque no aceptamos el veto o el cambio de un comandante vienen chantajes de un grupo de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”.
Luego endureció aún más su postura al decir, citado ayer por el diario paceño La Prensa, que “en una reunión con el Alto Mando militar decidimos que las Fuerzas Armadas tienen la tarea de no entregar ningún armamento al gobierno de Estados Unidos”.
Por su parte, un comunicado de la Embajada de Estados Unidos en La Paz señaló hoy que el recorte de la asistencia a la FCC no debe afectar la “amplia gama de relaciones constructivas” que Washington mantiene con Bolivia, lo que fue interpretado como un intento de bajarle el tono al diferendo.
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