BOLIVIA SE SUMARÁ AL PROYECTO DE “ANILLO ENERGÉTICO”
La empresa estatal petrolera de Bolivia recomendó hoy el ingreso de su país al “anillo energético” sudamericano y participará en la cita que las autoridades del sector del Cono Sur celebrarán en Buenos Aires el 18 y 19 de julio.
El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Carlos D’Arlarch, quien asistió esta semana a una reunión similar en Lima, dijo que, en su visión, el proyecto regional “es una cosa buena para Bolivia”.
“Yo creo que debemos integrarnos como miembros plenos, nos vamos a integrar, porque de lo que se trata es de encontrar un marco jurídico que le permita a todos los países comprar y vender el gas”, agregó el funcionario en una rueda de prensa.
No obstante, horas antes, el presidente boliviano, Eduardo Rodríguez, dijo a los corresponsales de prensa extranjera que aún se estudia la participación de Bolivia para “tomar las decisiones que mejor convengan”.
En Buenos Aires, las autoridades de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay discutirán el marco legal que guiará el proyecto, cuyo nombre fue cambiado de “anillo energético” a “gasoducto suramericano”.
La iniciativa regional prevé la construcción de un conducto desde Camisea, en el sur peruano, hasta el puerto chileno de Tocopilla; de otro en el noreste argentino, alimentado desde Bolivia, y de un tercero entre Uruguaiana y Porto Alegre, en Brasil.
En la reunión de Buenos Aires, según D’Arlach, uno de los temas críticos será la “no discriminación a países”, a la vista de que Bolivia tiene una limitación porque un referéndum definió en 2004 negociar la venta de gas a Chile sólo a cambio de una salida al mar.
D’Arlach agregó que Bolivia, en la reunión celebrada en Lima, ha recibido dos mensajes, uno técnico y otro político, de parte de los otros países que discutieron la posibilidad de que Camisea sea la fuente principal del aprovisionamiento del Cono Sur.
“El mensaje técnico fue: esto es posible” y “el político: ustedes (Bolivia) no son los únicos, entonces no nos vamos a sentar a esperarlos”, apuntó D’Arlach sobre la posición de los otros países.
A juicio del funcionario, Camisea puede desarrollar reservas por encima de los 13 billones de pies cúbicos que posee, con el riesgo de que Bolivia quede al margen del proyecto.
El gobierno boliviano negocia en este momento con las empresas petroleras una modificación de 72 contratos, como efecto de la nueva Ley de Hidrocarburos, que debe realizarse en un plazo de 130 días.
Pero, además, D’Arlach admitió que la discusión interna del plan regional corre el riesgo de “politizarse” en la campaña abierta para comicios generales que se realizarán en diciembre o de tener nuevas reglas el próximo año cuando se celebre la Asamblea Constituyente.
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