BOLIVIA SIGUE AISLADA POR LOS BLOQUEOS
Bolivia parece acercarse cada vez más al colapso. A las protestas , la fractura social entre “blancos” y campesinos –y entre Oriente y Occidente- y la impotencia del Congreso, que anoche anunció que no volverá a sesionar hasta el martes por la falta de consenso, se sumaron en las últimas horas los extendidos bloqueos de caminos, que amenazan con provocar desabastecimiento en las principales ciudades.
Más del 60% de las rutas del país se encuentra intransitable y la situación empeora con el correr de las horas, en lo que, parece, se convertirá en adelante en la principal estrategia de los grupos más radicalizados, en desmedro de las marchas de protesta.
Según confió a LA NACION el ingeniero Ramiro Antezana, gerente de Conservación del Servicio Nacional de Caminos, en la tarde de ayer se identificaban 46 puntos de bloqueo, que provocaban el absoluto aislamiento de La Paz del resto del país y una situación cada vez más compleja en los caminos que conectan a Bolivia con sus vecinos. De hecho, el país estaba ayer ya completamente aislado de Chile y de Perú y, aunque se podía arribar o salir por avión de la ciudad, era prácticamente imposible llegar desde el aeropuerto, ubicado en El Alto, hasta el centro de La Paz y viceversa.
Esta situación, según estimaciones del Viceministro de Transportes, Mauricio Navarro, provoca una pérdida de entre 20 y 25 millones de dólares diarios a la frágil economía boliviana. Aislados de la situación de extrema gravedad que se desarrollaba puertas afuera, los legisladores reunidos dentro del Parlamento mantenían su enésimo encuentro.
No lograron ponerse de acuerdo sobre si convocar primero a los referéndum autonómicos -una exigencia del oriente del país, liderada por el poderoso departamento de Santa Cruz- o convocar, al mismo tiempo, a una asamblea soberana para modificar la Constitución nacional (esta última, exigencia del altiplano y de los sectores que paralizan la ciudad de La Paz desde hace tres semanas). Mientras el país esperaba en vilo alguna noticia del Congreso, el presidente del Congreso, Hormando Vaca Díez, declaró cuarto intermedio hasta el martes próximo por la falta de consenso. Otra muestra de la parálisis total del país.
El eje de los reclamos de los grupos más radicales se ha ido desplazando en los últimos días. Comenzó cuando el Parlamento promulgó una ley de hidrocarburos que no contemplaba el pedido de nacionalización de esos recursos. Hoy, sin embargo, parece ser prioritaria la convocatoria a una asamblea constituyente.
El complejo escenario se completa con una nueva declaración, emitida ayer, de entidades empresariales de Santa Cruz. Exigen el adelanto de las elecciones presidenciales y parlamentarias, para evitar “un desenlace violento e imprevisible”.
DESDE TEMPRANO
Desde las primeras horas de la mañana, el clima en esta ciudad parecía enrarecido. La cada vez más “ciudad peatonal”, debido a los constantes bloqueos del tránsito, estaba paralizada desde el amanecer, dado que por la madrugada había entrado en vigencia un paro de 48 horas dispuesto por los sindicatos de transporte, en demanda de la asamblea constituyente.
Los diarios traían la noticia de que el gobierno boliviano había rechazado una oferta de mediación de la OEA (iniciativa del gobierno norteamericano) para intentar resolver la crisis. La propuesta fue otra señal de la creciente precupación en la región (ver aparte).
A las 11 de la mañana, las marchas de protesta -que reclaman también la nacionalización de los hidrocarburos y, cada vez más, la renuncia del presidente Carlos Mesa y el cierre del Parlamento- ya se habían adueñado de la ciudad.
Como todos los días, los paceños se paraban para verlas pasar, tapándose la cabeza con el diario o cualquier papel a mano para resguardarse del sol abrasador.
Hacia la tarde, cuando las marchas de campesinos, indígenas, estudiantes y sindicatos parecían extenderse por toda La Paz y por El Alto, en medio de una creciente tensión, los legisladores no lograban consenso (la palabra más escuchada en Bolivia en los últimos días), ni siquiera para abrir las sesiones a las 15.30, como estaba previsto.
Sobre las 17, el líder del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, abandonó una de las reuniones parlamentarias para denunciar, en una conferencia de prensa, un complot liderado por el presidente del Congreso, Hormando Vaca Díez, y respaldado por los partidos tradicionales, para desestabilizar el sistema institucional.
REFERENDOS REGIONALES
El Diputado anunció que su bancada y la del Movimiento Indígena Pachakuti (MIP) -entre las que se cuentan diputadas aymaras con sus atuendos y sus coloridos látigos-, impedirían que el Congreso comenzara a sesionar. En lo que pareció cerrar el camino a una salida política a la crisis, advirtió, que el pueblo “se puede levantar, y sacar a patadas al presidente Carlos Mesa”, si no se atienden sus demandas de convocar a una asamblea constituyente en la misma fecha que a los referéndum sobre autonomía regional.
Se especula que, cuando finalmente logre sesionar, el Parlamento aprobaría rápidamente la convocatoria al referéndum sobre la autonomía, que exige Santa Cruz, ya que requiere mayoría simple. Quedaría para más adelante el tema de la asamblea constituyente, que requiere de dos tercios de los votos para ser aprobada.
Sobre las 19, la denuncia era otra: la Diputada Alicia Muñoz, del MAS, afirmaba que el grupo de Diputados cruceños había recibido una instrucción para regresar a su región, boicoteando el Parlamento y, por ende, el llamado a una constituyente que, se especula, podría derivar en la pérdida de espacios de poder para los partidos políticos tradicionales.
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