BOLIVIA TAMBIÉN RESCINDIRÍA EL CONTRATO CON LA EMPRESA SUEZ
El ministro de Aguas de Bolivia, Abel Mamani, afirmó hoy en Bruselas que a partir del próximo mes de julio la empresa francesa Suez Lyonnaise des Eaux, propietaria de la boliviana Aguas del Illimani, “debería salir” del país andino.
Mamani, que participa en una conferencia sobre cooperación entre la Unión Europea y América Latina en la gestión del agua, prevé presentar mañana en París al Gobierno francés las auditorías sobre la gestión de Suez en Bolivia que indican que “definitivamente ha habido incumplimiento de contrato”, según dijo a los periodistas.
Tras su paso por París, el ministro regresará “inmediatamente” a Bolivia donde, según avanzó, “va a haber anuncios respecto a la empresa Aguas del Illimani”, que tiene la concesión del agua corriente y el saneamiento de las ciudades de La Paz y El Alto.
“La salida de Aguas del Illimani obviamente es inminente”, explicó Mamani. “A partir de julio, debería salir Suez de Bolivia”, precisó, a preguntas de los periodistas.
El ministro puntualizó que el Gobierno de Evo Morales sigue pretendiendo “resolver mediante el diálogo” el acuerdo sobre las condiciones en que se producirá la salida de la multinacional francesa, aunque lamentó que los “meses de conversación con la Suez” no haya servido hasta ahora para alcanzar un consenso.
“No queríamos haber llegado al extremo de hacer públicas las auditorías, creemos que el acuerdo debería haberse logrado antes, pero no nos queda otra”, añadió en referencia a los estudios sobre la gestión de Suez publicados en Bolivia “hace tres semanas” y que mañana entregará a representantes del ministerio de Exteriores galo.
Las auditorías, explicó Mamani, muestran que las “metas de expansión (del suministro de agua potable) no han sido cumplidas” -de las “casi 72.000” conexiones previstas en el primer quinquenio, sólo se han realizado 52.000, dijo-, pese a que “casi tres millones” de bolivianos no tienen agua potable.
Además, responsabilizó a la compañía multinacional del deterioro del Lago Tititaca -“del que vive mucha gente de pesca y agricultura y hoy día los estamos matando”, dijo- y citó como ejemplo de mala gestión el que Suez haya cobrado “un poco más de 11 millones de dólares” sólo por ceder su nombre comercial. “Por poner el nombre ahí, hicieron cobros que no están en el contrato”, dijo.
En lugar de Aguas del Illimani, recordó Mamani, “se va a crear una empresa autónoma, pública”, que, en su opinión, tendrá capacidad financiera para bajar las actuales tarifas y extender el suministro.
“Tenemos un plan elaborado de desarrollo del sector, necesitamos tener el control de nuestros recursos y está muy claro que en la nueva Constitución política del Estado va a estar inserto el agua como un derecho humano común de los bolivianos cuya administración va a estar en manos del Estado”, añadió.
El ministro puntualizó que “el Gobierno francés no nos debe nada, la responsabilidad es de una empresa, no del pueblo francés” y explicó su visita mañana a París como una forma de prevenir “que vuelva a ocurrir lo de la nacionalización de los hidrocarburos”.
“Porque (entonces) unas noticias salían en Bolivia y aquí en Europa salió al revés”, explicó, en alusión a los posibles malentendidos en los países europeos sobre las intenciones del Ejecutivo de La Paz.
“No es animo del Gobierno boliviano el atropellar a nadie, sino simplemente cambiar algunas condiciones”, dijo.
Mamani hizo estas declaraciones en un receso de la conferencia en la que participa y que se celebra en la sede del Parlamento Europeo.
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